Mostrando entradas con la etiqueta reflexión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reflexión. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de marzo de 2012

No vivas de esperanzas

Difícil de olvidar. Todo me parece muy complicado de quitármelo de la cabeza. Incluso se acumulan día a día más circunstancias, desgraciadamente negativas, que me hacen preguntarme porqué a mí. Estoy cansado de sentir siempre lo mismo en estas situaciones, esperar y esperar, y acabar por no conseguir ni una mísera recompensa. 

Me duele saber que no hay solución alguna, y que lo único que tengo que centrarme es en pensar que un clavo saca otro clavo. No soporto la sensación de tener que buscar una sustituta a alguien insustituible a día de hoy. Es duro, más aún cuando mi idea de quitármela de la cabeza viene de hace 7 meses atrás, cuando sucedió todo lo que tuvo que suceder.

Ella su vida y yo la mía, no soportaría tener que aguantar como otro consigue comerse bombón al cual le quité yo el papel y no pude comérmelo. Los celos en mí son tan frecuentes como preocupantes. Como bien dice la frase: "Quien vive de esperanzas tiene el riesgo de morirse de hambre", y yo llevo ya meses sin probar alimento.

miércoles, 28 de marzo de 2012

El lugar del conocimiento

Marzo 2012

Me evado del mundo momentáneamente. El respiro que necesito en el lugar indicado donde lo necesito. Se intuye, por el silencio, que las personas de allí dentro están concentradas en su trabajo, en su deber. De mientras, cada cierto tiempo, se pueden oír los pasos de aquellos que se disponen a tener una toma de contacto con su mente.

Libros por allí, libros por allá. Cientos de miles de millones de letras impresas en cada una de esas páginas, millones de pensamientos plasmados en papel esperando a que un lector interesado pueda hospedarlos en su cabeza. Un rincón de ordenadores, divididos por paneles, se mantiene en calma mientras yo me dirijo hacia ellos. Ahora mismo, el sonido de mí mismo tecleando se puede sentir a varios metros a la redonda. A partir de ahí, vuelve el silencio.

Mientras mis apuntes yacen dentro de mi mochila, yo doy rienda suelta a mi imaginación para escribir una entrada más. Otra entrada en la que cuento mi día a día detalladamente, como viene pasando cada Miércoles. Me quedan apenas 1 hora para volver a clases, pero este es mi pequeño descanso el cual dedico a escribir en mi Blog y escuchar música con mis cascos. De momento, mi segundo hogar en el Campus es la Biblioteca.

jueves, 22 de marzo de 2012

Personas imperfectas

Yo no soy perfecto. Nadie es perfecto. Bueno, quizás alguien se lo crea, o esté cerca de serlo, pero ese término lo dejo colgando entre pinzas. Yo soy de los que piensa que, tal y como somos, debemos afrontar el día a día sin ningún remordimiento. ¿Tenemos envidia de los demás? Sí, y yo tampoco lo niego, pero lo que a lo que me opongo rotundamente es al hecho de que muchas personas no buscan en lo que son mejores a los demás.

La envidia, como ya he dicho anteriormente, la tenemos prácticamente todo el mundo. Si alguien no la tuviera, significaría que él puede vivir por si sólo sin depender de los demás en nada, como si estuviera en su propio mundo.

Cuando se puede alcanzar el significado de perfección (no en todo su ámbito) es entre una pareja. Dos personas imperfectas pueden acabar siendo una pareja completa, donde entre ellas se ayudan en su rutina, se apoyan y hacen que los defectos o carencias salgan a la superficie sin ningún tipo de vergüenza, obviándolas. Las personas, por mucho lo que aparente el físico, la esencia de ellas mismas se encuentran en el interior.

jueves, 8 de marzo de 2012

Manías un tanto especiales

Todo el mundo tiene manías. Algunas personas ni siquiera se dan cuenta, pero visto desde la tercera persona, podemos fijarnos la cantidad de acciones involuntarias que repetimos constantemente prácticamente cada día. Como yo no soy menos, yo también tengo, pero muchas de ellas ni las recuerdo.

Un ejemplo muy conocido entre todos es el "comerse" las uñas. Desgraciadamente, yo también lo padezco, si se le puede llamar así. Desde bien pequeñito tengo esa costumbre, y sigo pensando que tampoco es nada malo del todo, al menos en mi caso. Pero eso ya son opiniones personales. Otra curiosidad es que me cuesta mucho dormirme sin tener a algo con el que yo poder agarrarme o abrazar. Por esa razón, siempre tengo un gran cojín  para poder conciliar el sueño y dormir bien.

Estoy seguro que tengo más de un centenar de manías más, pero nunca se me ocurren hasta en el momento que alguien me lo recuerda o me doy cuenta. ¿Soy el único que piensa que todas esas manías nos hacen ser diferentes al resto y un poco más especiales? Miremos el lado positivo de las cosas.

jueves, 1 de marzo de 2012

El camino de los no-secretos

Sea la persona que sea, la odie o la ame, siempre hay cosas que te guardas en tu interior y que no te atreves a decirle. Ya sea porque no quieres hacerle daño, o porque no te apetece más enturbiar la relación con esa persona. Pienso que a largo plazo eso no bueno.

Las cosas debes ir diciéndolas poco a poco, siempre intentando suavizar al máximo en el caso que la persona en cuestión te importe mucho, pero, al fin y al cabo, que lo sepa. Muchas veces te libras de tener una relación de amistad superficial, llena de secretos entre ambos y sin ser sincera. Exactamente eso mismo es lo que esta semana he puesto de nuevo en práctica.

Después de unos días de ausencia por parte de X, no quise arrastrarme más y paré de intentar comunicarme con ella. A las pocas horas, ella acudió a mí. Pese a que me dolía, intenté que se sintiera como me sentí yo, es decir, sin respuesta. Al fin, fui poco a poco hablándole pero con esa espina clavada de sentirme inútil y sin tener importancia en su vida. Entre frase y frase, le iba soltando cada una de mis "quejas" o acciones que me sentaron mal. Es posible que al fin y al cabo no tuviera ninguna repercusión en ella, pero por lo menos yo me he quitado ese peso de encima.

En el caso de no sacarlo todo al momento, es como un espacio que te come por dentro y que cada día se va haciendo progresivamente más grande, y va aumentando también con los posibles problemas del futuro. Al final, no se puede soportar más hasta que llega un día en que explotas. Ahí posiblemente te darás cuenta los errores que cometiste durante el camino.

jueves, 2 de febrero de 2012

Un camino de perfecciones

Yo soy de esas personas que creen que si tienen que hacer algo, lo hago para ser el mejor, o al menos intentarlo. No soporto saber que voy a hacer algo en lo que desde un inicio, sé que lo voy a hacer mal o me puedo quedar en un camino donde no llego a nada. Bien es cierto que siempre hay que intentar todo, pero muchas personas tienen la mentalidad de realizar tareas o trabajos con el simple fin de hacerlas y acabarlas.

Mi mentalidad es completamente diferente, ya que mi propósito es dar lo mejor de mí para conseguir hacerlo lo mejor posible. Además, el perfeccionismo invade a mi persona. No me gusta que algo quede, por llamarlo de alguna manera, mejorable. Si no hay causa justificada por la cual no acabarlo y pulir todos los matices para que sea perfecto, siempre estoy tratando de dejarlo lo más limpio y correcto que puedo.

En mi humilde opinión, no es un defecto, pero tampoco la considero una virtud. En muchas ocasiones, el mero hecho de corregir todos los posibles fallos o incorrecciones, me ha hecho ser diferentes a los demás en cuanto a espíritu de trabajo. Sinceramente, no me importa lo más mínimo, y confío en mis posibilidades y, en general, confío en mi. Me puedo equivocar o no, pero si hago algo es porque el éxito supera al fracaso.

jueves, 26 de enero de 2012

El sueño de dormir

El dormir es uno de los mayores placeres del hombre. Más que placer, necesidad. Según afirman, el sueño es lo único que el ser humano no puede soportar, por delante del hambre o la deshidratación. Por eso mismo, deberíamos darle más importancia, porque pienso que dormir bien, luego te vendrá bien para afrontar el siguiente día.

Yo me acuesto entre semana sobre las 0.00h, y depende del día puede variar, ya que algunas veces tengo que madrugar más o menos. Personalmente sé que lo hago mal, el mínimo de horas para dormir son 8 (aunque tampoco es bueno dormir 10 horas), y yo la mayoría de ocasiones no lo cumplo. Como consecuencia, me pasa factura a lo largo del día.

A la hora de dormir, tengo una pequeña manía: siempre me abrazo a mi cojín grande y duermo de costado hacia la derecha. Nunca hacia la izquierda, ni siquiera hacia el frente. Únicamente concilio el sueño de esa forma. Ya sea verano o invierno, el estar abrazado a algo me hace sentir mucho mejor, aunque mucho mejor sería estarlo con la personas que quieres.

De bien pequeño, me solía dormir boca abajo con las manos debajo de la almohada, hasta que en mi habitación apareció el cojín. Supongo que cada persona tiene una forma de dormir personal, y con la que uno se siente más cómodo. Lo curioso es que el placer de dormir es despreciable pero también deseable en otros casos.

miércoles, 25 de enero de 2012

Paso tras paso...

Enero 2012

La noche, como todas estas últimas noches, era fría. X y yo caminábamos a través de las calles aparentemente desiertas. Al menos en mi interior esa era la única sensación que tenía, las personas de mi alrededor las obviaba como si fueran un mero decorado. Con una bolsa de golosinas recién comprada, anduvimos sin rumbo alguno hacia lo desconocido, únicamente las farolas iluminaban el camino.

Un termómetro marcaba 7 ºC, aunque la sensación térmica era mucho más baja. Decidimos, mientras conversábamos sobre diferentes temas, tomar una dirección entre un parque oscuro, en el cual los únicos signos de vida los protagonizaban los pájaros y algún que otro deportista que pasaba corriendo a lo lejos. Debajo de capas y capas de prendas de ropa, ella y yo seguíamos nuestra andanza por territorio desconocido, pero a la vez especial. La luna nos recibía a cada uno de los lugares que íbamos pasando. Decidimos volver ya que era tarde. 

Los momentos junto a ella me llenan por dentro y siento que es una pieza de mí que si se desmonta, caeré sin poder evitarlo. La despedí como siempre, en el portal de su casa. Cinco minutos más tarde, la echaba de menos. Veía a parejas por la calle agarrados de la mano, por las cuales fluyen todos sus sentimientos... Siento envidia y desearía que pronto me llegue mi turno, y poder compartirlo en este rincón. Mi Blog.

jueves, 12 de enero de 2012

El problema de la sinceridad

A mí me ha pasado que por ser tan sincero me ha conllevado problemas, discusiones con los amigos e incluso hemos dejado de hablarnos por un tiempo, pero... ¿No dicen que lo mejor es ser sincero con la gente? Si bien es cierto que hay formas de decirlo, pero yo no soy especialmente duro a la hora de mostrar lo que pienso a las demás personas.

Cuando alguien me conoce se lleva una buena impresión de mi, hasta que llega el momento en que en la conversación aparece la cuestión de "¿cómo nos definimos?". En este caso, entre los muchos adjetivos que me adjudico, uno de ellos es ser sincero. La persona con la que estoy hablando usualmente se echa un poco atrás. Parece ser que no están muy visto esto de ser sincero y, en mi humilde opinión, creo que debe cambiar.

Una persona, a la hora de ser sincera, sabe que los amigos que tiene son realmente amigos. Me explico... Ellos saben perfectamente que aquella persona va a decir prácticamente todo lo que piensa y no va a tener ningún problema en decirlo. Por lo tanto, si aún siguen a su lado, significa que lo comprenden y nos les molesta su forma de ser. Exactamente es lo que me sucede a mí aunque, en algunos casos, puede pasar que acabes discutiendo y dejar de hablar durante un corto tiempo, pero el tiempo pone las cosas en su sitio y, a largo plazo, es bueno saber qué piensa cada uno de los demás.

Así que, por mucho que alguien siga teniendo un amigo o amiga pese a no decirle en ciertos momentos que le ha molestado algo o no tolera ciertas situaciones o momentos, siempre será incluso mejor decirlo, porque guardarse las cosas para uno mismo únicamente hace acumular toda una serie de pensamientos que, tarde o temprano, saldrán a la luz. Y este caso realmente es complicado para una relación de amistad.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Un deseo para Navidad

En estas fiestas no todo son regalos. A veces las cosas más insignificantes son las que te sacan una mayor sonrisa. Cierto es que hace una especial ilusión que la magia de la Navidad te recompense con un regalo, pero hay que ir más a fondo, buscar ese rayo de felicidad que no te llena con aquellos regalos envueltos con papeles  y motivos navideños estampados. 

Reunirte con las personas que no sueles ver en el resto del año creo que es una de las razones para estar un poco más feliz. Estar junto a tus amigos y vivir momentos especiales en esta época del año también hace que uno mismo se sienta mejor.

Una vez llegado el fin de año, el mayor regalo para mi es poder haber vivido un año más, todos esos momentos y todas esas nuevas experiencias que se dejan atrás. Cada una de las 12 uvas que se comen en las campanadas (tradición española para celebrar el nuevo año) es un recuerdo destacado de los pasados 365 días. Además, siempre que se inicia un año, se pretende cumplir unos propósitos para la próxima docena de meses. 

De momento, el mio es conseguir cumplir los máximos de propósitos de mi lista de 100cosas, y también poder encontrar a alguien con quien compartir mi vida. 

jueves, 15 de diciembre de 2011

Vidas paralelas que se cruzan

Hablando con una amiga que hace relativamente poco que la conozco, me he dado cuenta que existen muchas vidas paralelas a la tuya y que en cierto momento se cruzan. Suena un tanto ambiguo, pero subjetivamente tiene sentido.

Ella y yo nos conocimos a raíz de nuestros primos segundos indirectamente. Yo la agregué por Facebook, sabiendo que era prima de X. Empezamos a hablar y me contó que era muy amiga de mi primo. En ese momento, sentí que la vida a veces es muy caprichosa y puede darse coincidencias de lo más curiosas. A partir de ese momento, iniciamos una buena amistad. Yo le contaba todo, al igual que ella a mi, y nos demostramos que podíamos confiar el uno al otro. Todo esto sucedió no hace más de un mes.

Un cierto día, ella me saludó y, de repente, con un tono de curiosidad, me preguntó si por casualidad X y yo teníamos algo más que una amistad. Como no, le conté toda la historia desde un inicio. Se quedó perpleja pero asombrada de lo valiente que fui y esperanzadora porque todo me fuera bien con X. Seguidamente yo le pregunté también lo mismo, pero este caso, con mi primo, ya que vi comentarios entre ellos muy afectivos y cariñosos. Efectivamente, tenía razón yo también. Vivíamos exactamente la misma situación, incluso desgraciadamente tuvo la misma mala suerte que yo, ya que sabía que mi primo sólo quería amistad con ella.

Actualmente, estas dos vidas que llevamos paralelas siguen cruzadas entre nosotros por lazos genealógicos. A la espera de resultados, nos apoyamos e intentamos ayudarnos mutuamente para conseguir que "ciertas personas" abran los ojos y lleguen a ver lo que realmente tienen a su lado.

jueves, 8 de diciembre de 2011

El capricho del ser humano

La expresión "No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy" es una de aquellas frases que personalmente no me llevo del todo bien con ella. En mi caso me ocurre lo contrario, y sé que no estoy haciendo lo correcto, pero aun así, continúo en mi línea. Yo soy consciente que no debo dejarme las cosas para el final, porque tarde o temprano habrá consecuencias. 

No entiendo muy bien qué es lo que me pasa. Siento como si una cuerda tensa y gruesa me estirase a aquello que me llama la atención, y que otra cuerda débil y estrecha me llevara a hacer lo que debería hacer para organizar mejor mi tiempo. Hay fases del día que estoy dispuesto a hacer lo que se me ponga por delante para quitármelo ya de encima y poder luego disfrutar del resto, pero cuando llega la hora de la verdad, no veo la necesidad de hacerlo. 

A nivel de estudios me pasa lo mismo, aunque es un tema que no quiero tratar, ya que en plenos días festivos mi mente diluye temporalmente todo lo relacionado con la Universidad. En cambio, si es algo que me apasiona, no dudo en empezar la tarea por mucho tiempo que le dedique o el esfuerzo y trabajo sea mucho más grande. Supongo que es lógico y que todo el mundo está de acuerdo conmigo en eso, pero sinceramente yo no veo preocupación alguna por parte de ellos. ¿Soy el único con esta situación? ¿Soy el único que tiene la agenda personal apretada siempre los últimos días? No tengo la más remota idea, pero lo único que sé es que tengo un problema, y no soy capaz de solucionarlo aún sabiendo dónde está el error.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Dibujar como forma de expresión

Cada ser humano es distinto al resto: unos son altos, otros bajos, unos rubios, otros morenos... Las personas se comunican y se expresan de distintos modos: hablando, gesticulando, escribiendo, con señales acústicas, a través del tacto... Pero lo que muchos olvidan que también se pueden expresar sentimientos mediante el dibujo.

Habrá casos en el que, gracias a la profesión que poseen las personas, mediante el dibujo, la pintura y, en general, las bellas artes, forman parte de su vida y, por eso, son consideradas las impulsoras de esta vía de plasmar emociones y sentimientos en el lienzo. Pero, más allá de este prototipo, mi concepto de dibujar ha tomado otro rumbo un tanto diferente.

Aunque parezca contradictorio, prefiero dibujar que escribir en la mayoría de casos. Bien es cierto que poseo este blog para contar cómo me siento y compartirlo, pero con el trazo de unas líneas de forma lógica con el lápiz me basta para que, de cierto modo, refleje qué tal estoy en ese mismo instante. Además, se puede jugar en la forma cómo dibujes para insinuar más o menos lo que transmites. Es decir, puedes dar a entender el significado sólo a las personas que quieras.

Con una goma de borrar, un papel y un lápiz, mis dibujos van desde simples "graffitis" con diseño propio, hasta diseños y creaciones abstractas. Éstos últimos son los que realmente son el espejo de mi imaginación. Y no conforme con eso, suelo inventar cualquier cosa con ejercitar un poco la mente, como crear imágenes en movimiento con muchos "papelitos" con el mismo sistema de fotogramas que el cine antiguo utilizaba.

Hoy, por ejemplo, he empezado a dibujar a primera hora de la mañana, mientras mi cuerpo aún no se había despertado al cien por cien. Lo primero que he puesto, sin pensar, ha sido la palabra: "Sleep" (en inglés, "dormir"). Ya después, he añadido complementos, figuras, símbolos (como el de la paz). Me sentía bien conmigo mismo y disfruto, con mi mente en blanco, para que mis manos me sorprendan con lo que puedan llegar a hacer.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Esclavos del pensamiento

Hoy en día la sociedad se ve influenciada por muchos factores que hacen que la mente de las personas se aparte de la realidad o, al menos, de su propia opinión personal. Es decir, suele pasar que, bajo los efectos que provoca una publicidad bien trabajada, o la capacidad de persuasión de ciertas personas, cada uno no tenga decisión propia y elección de sus preferencias.

Yo lo expresaría con la siguiente frase: "El mayor esclavo es el que vive según los pensamientos de los demás". En pocas palabras, están siendo "dominados" bajo el mandato de otro ser capaz de controlar las decisiones ajenas y hacérselas suyas. Esto se da infinidad de veces a lo largo de nuestra vida y, desgraciadamente, todos hemos sido "llevados" por alguien que nos convenció de algo que inicialmente estabas en contraposición.

Un ejemplo que, aunque no sea quizás el más idóneo para explicarlo, me encuentro a menudo es el siguiente: Una parte importante de la sociedad en la que vivimos ve con "malos ojos" que alguien sea aficionado a los videojuegos. Intentan que se sientan avergonzados a aquellos que tenemos el hobby de jugar a las consolas. Usan como argumento que lleva al vicio y que aparta de la vida social. Yo lo niego rotundamente.

Es cierto que exceder de jugar puede llegar a ser un vicio, pero... ¿no es cierto que cualquier uso excesivo de lo que sea, puede conllevar riesgos de adicción? No todos somos iguales, y no tiene porqué apartar de la vida social. Estas mismas personas son las que luego están con las redes sociales "Facebook" por ejemplo hasta en los celulares. Ellos consideran que no es lo mismo, y yo de nuevo, sigo en desacuerdo. E incluso personas que ven películas o leen libros, son aficiones por igual. 

Por eso la realidad de la vida es que actualmente existen infinidad de casos como éste en los que sólo una persona piense que no está bien, otra gente que incluso pueden no tener idea del tema, se agarren a ese argumento sin contenido. ¿Realmente la sociedad está preparada para tomar decisiones y vivir la vida por si sola?

jueves, 17 de noviembre de 2011

Disfrutar cada momento

¿No os ha pasado que habéis tenido la sensación de no disfrutar y aprovechar todo el tiempo que nos da las vacaciones? Y cuando estáis en plena semana en un día normal de Universidad/Instituto, ¿pensáis en las ganas que tenéis de hacer algo que en su día no hiciste?

Eso me pasa demasiado a mí. Es la situación en la que me encuentro frecuentemente. Estar frente a una hoja de papel repleta de fórmulas y que tu cabeza se desvíe en pensar otras cosas de tu vida, y darte cuenta de que querrías hacer cosas que en ese mismo instante no puedes hacer (o no debes, para no perjudicarte en tus estudios).

Por ello mismo, debemos pararnos a pensar en vacaciones, y ponernos en una de aquellas situaciones. Así nos daremos cuenta realmente de lo que tenemos. Y no solo en ese específico caso, sino en muchos más. Nunca nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que nos lo quitan. Eso nos ocurre a prácticamente todas las personas, sea de la edad que sea y del sexo que sea. Incluso hasta los más pequeños son una prueba más de esto.

Es un error acostumbrarnos a los placeres que la vida nos da en ciertos momentos, y que acabamos por incluirlos en la parte de cosas habituales. Tanto es así que a medida que los placeres que vas obteniendo aumentan, llega un punto en el que estos irán desapareciendo y la frustración irá en aumento. Al final, lo que nos queda es la tristeza de perder algo que uno pensaba que ya sería para siempre.

jueves, 3 de noviembre de 2011

En manos de la suerte

La suerte aparece cuando menos te lo esperas. Además, puede hacer acto de presencia en momentos inesperados o ocultarse en el horizonte en las situaciones que más la necesitas. Es, sin duda, un concepto muy extraño e incomprensible para la razón humana, pero que también hay que saber jugar con ella.

Es un factor en el que diariamente tienes que tenerlo muy en cuenta. Por eso, yo siempre recomiendo quedaros situados en un paso atrás del límite, para que, si este fenómeno hace acto de presencia o no, tengáis margen de rectificación o mejor, alegrarte el día. 

Está claro que ciertas personas tienen una relación más intensa con la suerte, pero no hasta siempre. Todos al fin y al cabo en la vida nos equilibra la balanza entre la cantidad de veces afortunado con las desafortunadas, aunque no siempre con la misma importancia en cada una de ellas. Eso mismo es lo que marca la diferencia, pero por lo demás, hay que tener en mente que si en ciertos momentos, días, semanas o cualquier período de tiempo se acumulan una serie de mala suerte, saber que siempre debemos tener la ilusión y la conciencia de que llegará tarde o temprano. Así es como se debe afrontar cada mañana al despertarse.

En el amor, además, esto se magnifica exponencialmente. La mezcla de emociones y sentimientos hace que una mínima decisión puramente aleatoria o difícil de prever se venga abajo, tu estado caiga en picado como la bajada de una montaña rusa. Pero no debemos olvidar que una vez descendidos al suelo, sólo nos queda volver a subir, y ahí es cuando la buena suerte entra en acción.

Por lo tanto, a pesar de intentar perseguir a la buena suerte y que te sortee para llegar a ser tu el perseguido por la mala suerte, debes dejarte llevar como las botellas mensajeras al mar, porque tarde o temprano llegaremos a la orilla para ser leídas.

jueves, 27 de octubre de 2011

El sentido de las gotas de lluvia

Ese día en el que necesitas que la monotonía se diluya en forma de gotas de lluvia. Acostumbrado al calor y al buen tiempo, ya comenzaban a aparecer desiertos áridos en mi cabeza sobre el recuerdo que tenía de un día de mal tiempo y continuas precipitaciones. Hoy me vino a la cabeza en menos de 5 minutos...

Esa sensación de estar bajo millones de gotas cayendo sobre tus hombros, vagando apretujado uno mismo para no perder el calor corporal, y sentir como si cada paso que des es una experiencia nueva. Impacto de gotas sobre un paraguas más bien antiguo componían una melodía que ni el mismísimo Beethoven supo crear, haciendo poco a poco el día más especial. No importa si te mojas, no importa si ríos de agua penetran entre tu calzado y parte de los pantalones. En ese momento piensas disfrutar de esa lluvia "monzónica" que apareció de la nada, aunque alertado previamente por truenos venidos del más allá. 

El viento también hacía sus delicias, deleitándome con los árboles danzando un baile tribal con sus ramas. La ciudad parece que se paraliza. Todo ha pasado a depender únicamente de ese fenómeno atmosférico. Todas esas preocupaciones de la vida pasan a depender de este hecho. 

Pero, realmente, a mi me encantan estos días. Y más aún sobre estas fechas marcadas, donde "Halloween" (Si, esa tradición tan americana) está a la vuelta de la esquina. Por eso, aunque a simple vista puedan parecer inofensivas las gotas de lluvia, en realidad poseen un papel muy importante en la psicología del ser humano y, en mi caso, me aporta positivismo.


jueves, 20 de octubre de 2011

Algo más que amigos...

Es inútil pensar que nunca te vas a enamorar. Sin ir más lejos, a mis 18 años, he comprobado en primera persona qué es ese desconocido y la vez tan conocido sentimiento. Realmente complicado dejar escrito en un papel de qué se trata este estado emocional, qué sientes en ese momento. 

Un verdadero amor lo defino como aquel en el que cada momento te acuerdas de esa persona. Hasta con el más insignificante detalle te viene a la mente su sonrisa. Ese cosquilleo en el estómago cuando la tienes cerca, ese aire que respiras proveniente de su perfume... Estar a su lado es lo único que te llena, mas no siempre estás con ella, y sientes su ausencia magnificada el doble. Escuchar un "te quiero" susurrándote el oído, y sentir que el resto del mundo desaparece de repente.

Gracias al amor, puedes comprender la vida bajo otro punto de vista, llena de nuevas vivencias y experiencias. Pero, desgraciadamente, muchas de aquellos amores deciden partir hacia rumbos distintos, y no siempre es una decisión consensuada por las dos partes. En ciertos casos, extrañar a esa persona que ya no está contigo hace que no la olvides, que siga en tu memoria clavada como una flecha, la cual no puedes quitarte sin padecer dolor. 

A pesar de todo, éste es un sentimiento innato que va madurando conforme el tiempo. Las personas se necesitan las unas a las otras y, por lo que a mí me respecta, seguiré persiguiendo al amor hasta conseguirlo o hasta que mi orgullo empiece a desprenderse de mí.

miércoles, 12 de octubre de 2011

¿Alguna vez has creído que tu vida está siguiendo algún guión previsto?

Efectivamente, lo sigue, pero el guión está escrito por nosotros mismos...

Es cierto que algunos sucesos que nos ocurren a lo largo de nuestro día viene dado a través de factores externos incontrolables que dependen única y exclusivamente del azar, o de otra persona ajena al hecho. Pero, generalmente, todo lo que vivimos viene repercutido por nuestras decisiones tomadas en ciertos momentos de nuestra vida, y que florecen para dar paso a un cambio en nuestro día a día. Todo lo fijamos en nuestro propio guión.

Por ejemplo, si tu tomas la decisión de estar con una persona a la que sientes atracción e incluso te enamoras, todo lo que quede por venir será como resultado de tu propia elección inicial. Acción, reacción, repercusión. Si aquella persona a la que amas resulta que realmente no siente lo mismo por ti, eso ya estaba fijado desde un principio, con posibilidad de ser modificado a raíz de cómo escribas tu propio guión, es decir, de cómo actúes. Por lo tanto, en el caso de no elegir estar con esa persona, no hubiera ocurrido absolutamente nada.

Quizás todo esto suene un tanto lioso, pero mi propio guión de la vida me ha llevado hasta escribir esto, y no puedo evitarlo. Como también me ha llevado a crear un "blog" un gran amigo mío, que sin la decisión de aceptar tener amistad con él, posiblemente esto no estaría sucediendo. Quizás estaría en este momento, si no fuera por él, disfrutando en un lujoso hotel de una sesión de masajes. ¿Quién sabe?