Mostrando entradas con la etiqueta primeros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta primeros. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de abril de 2012

El devenir de una gota


 Lluvia y más lluvia. ¿Qué casualidad verdad? Ya son varios años en los que aparece el mal tiempo en Semana Santa, y como no podía ser de otra manera, echando a perder los planes que tenía. Alguna que otra tregua hubo, la cual aproveché para disfrutar con mis amigos.

 Después de una semana de descanso, toca volver a la monotonía, a colocar ordena-damente las piezas de mi mente. Debo recuperar la noción del tiempo, los horarios establecidos, y con la disposición para afrontar la última etapa de mi primer año universitario.

 Para empezar con buen pie, he querido hacer ciertos cambios en el Blog. Personalmente, me ha acabado gustando el resultado, y espero que próximamente hayan más y mejores. Hasta entonces, esto es todo lo que tengo que decir. Para más información, haz click aquí y entérate de las novedades.

"Hay momentos en los que necesitas escucharte a ti mismo."

viernes, 14 de octubre de 2011

Conservando nuestro propio orgullo...

Lo cierto es que nunca había sido tan orgulloso como en ese tiempo. ¿Por qué razón dejaría de hablarme? Pensé que caería en la tentación, como ya hice en otras ocasiones, y que el "lado bueno" de mi alma me insistiría hasta dejarme llevar por su inocencia. Pero no fue así. Un motivo ajeno a mi no puede obligarme a dirigirle la palabra. Por eso esperé, hasta que un comentario suyo apareció en mi lista de "Mensajes no leídos". Ese partido lo gané yo, curiosamente, sin entrar en el terreno de juego.

Este es un ejemplo claro de evitar ser menospreciado en la vida, sea la persona que fuere. Y este caso sirve para todas las personas, y me gustaría que sirviese de guía para las personas más cercanas a mi (no por ello deben vivir cerca).

Recordad no perder inútilmente el orgullo, que nadie os lo arrebate. Cuando te arrebatan el orgullo, pierdes hasta tu sombra, convirtiéndote en un ser inútil. 

"Sólo sé que aquí están todos locos menos yo"

jueves, 13 de octubre de 2011

Como el primer día...

Así es como me siento yo estos últimos días. Esa sensación, ese cosquilleo cuando hablas con esa persona de nuevo después de esos cuatro intensos meses, en los que ha ocurrido de todo.

Durante este tiempo he sentido prácticamente todo lo que una persona puede sentir hacia otra: simpatía, alegría, afecto, cariño y amor, y a la vez que decepción, frustración y tristeza. También he de decir que he aprendido mucho en este periodo y me he encontrado con mi verdadero "yo", superando mis miedos y demás barreras psicológicas que me impedían decir un simple "te quiero" o declararme.

Pero eso pasó a segundo plano cuando, aunque no hayas sido correspondido y sigas como siempre, de un día para otro pases del cielo al infierno. Y para mí, ese infierno era perder el contacto con esa persona. Ese miedo constante a no poder estar a su lado, llegó. Y todo esto se alargó hasta casi cuatro semanas.

Aunque nuestra relación llegó a ser más que una simple amistad, no pude llegar a tenerla como pareja, y a pesar de todo, mis recuerdos veían luz cada día, y por consiguiente, extrañaba aún más todos aquellos bonitos momentos vividos con ella. Pensé que, de los dos, era el único que llegaba a sentir tristeza por ello, pero me equivocaba.

Tuvo que pasar un hecho este sábado pasado (no especialmente bueno, sino todo lo contrario) para que tomáramos contacto de nuevo preguntándole sobre su estado de salud. Ahí nos dimos cuenta lo mucho que nos necesitábamos el uno al otro. 

Doy gracias a aquellos pequeños detalles que han hecho posible reescribir mi guión para volver a estar con una de las personas más importantes de mi vida actualmente. Lo que desconozco es... ¿Qué hubiera pasado si no hubiera ocurrido nada este sábado?

miércoles, 12 de octubre de 2011

¿Alguna vez has creído que tu vida está siguiendo algún guión previsto?

Efectivamente, lo sigue, pero el guión está escrito por nosotros mismos...

Es cierto que algunos sucesos que nos ocurren a lo largo de nuestro día viene dado a través de factores externos incontrolables que dependen única y exclusivamente del azar, o de otra persona ajena al hecho. Pero, generalmente, todo lo que vivimos viene repercutido por nuestras decisiones tomadas en ciertos momentos de nuestra vida, y que florecen para dar paso a un cambio en nuestro día a día. Todo lo fijamos en nuestro propio guión.

Por ejemplo, si tu tomas la decisión de estar con una persona a la que sientes atracción e incluso te enamoras, todo lo que quede por venir será como resultado de tu propia elección inicial. Acción, reacción, repercusión. Si aquella persona a la que amas resulta que realmente no siente lo mismo por ti, eso ya estaba fijado desde un principio, con posibilidad de ser modificado a raíz de cómo escribas tu propio guión, es decir, de cómo actúes. Por lo tanto, en el caso de no elegir estar con esa persona, no hubiera ocurrido absolutamente nada.

Quizás todo esto suene un tanto lioso, pero mi propio guión de la vida me ha llevado hasta escribir esto, y no puedo evitarlo. Como también me ha llevado a crear un "blog" un gran amigo mío, que sin la decisión de aceptar tener amistad con él, posiblemente esto no estaría sucediendo. Quizás estaría en este momento, si no fuera por él, disfrutando en un lujoso hotel de una sesión de masajes. ¿Quién sabe?