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miércoles, 28 de marzo de 2012

El lugar del conocimiento

Marzo 2012

Me evado del mundo momentáneamente. El respiro que necesito en el lugar indicado donde lo necesito. Se intuye, por el silencio, que las personas de allí dentro están concentradas en su trabajo, en su deber. De mientras, cada cierto tiempo, se pueden oír los pasos de aquellos que se disponen a tener una toma de contacto con su mente.

Libros por allí, libros por allá. Cientos de miles de millones de letras impresas en cada una de esas páginas, millones de pensamientos plasmados en papel esperando a que un lector interesado pueda hospedarlos en su cabeza. Un rincón de ordenadores, divididos por paneles, se mantiene en calma mientras yo me dirijo hacia ellos. Ahora mismo, el sonido de mí mismo tecleando se puede sentir a varios metros a la redonda. A partir de ahí, vuelve el silencio.

Mientras mis apuntes yacen dentro de mi mochila, yo doy rienda suelta a mi imaginación para escribir una entrada más. Otra entrada en la que cuento mi día a día detalladamente, como viene pasando cada Miércoles. Me quedan apenas 1 hora para volver a clases, pero este es mi pequeño descanso el cual dedico a escribir en mi Blog y escuchar música con mis cascos. De momento, mi segundo hogar en el Campus es la Biblioteca.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Buscando nuevos horizontes

Marzo 2012

Un momento diferente, fuera de la monotonía de nuestras quedadas. Yo y X volvimos a quedar, pero el cielo nos haría pasar una mala jugada. Las nubes se reunieron encima de nuestras cabezas y empezó a diluviar. En estos casos, hay que tomar rápidas decisiones, ya que en plena calle no nos podíamos quedar. A pocos metros estaba la Biblioteca Municipal, lugar en el que finalmente nos acogimos.

Sin saber muy bien que hacer, entre el silencio "ensordecedor", nos adaptamos a las circunstancias y, con revista en mano, nos sentamos a leer. Curiosa situación, la cual no nos imaginábamos al principio de la tarde que iba a acabar como acabó. Estuvimos prácticamente todo el rato allí, y pese a la tranquilidad del lugar, alguna que otra risa disimulada hubo.

Al salir, el cielo nos dio una tregua para volver a casa. Realmente me iba con la sensación de haber sido un día completamente distinto a los otros, cosa que me gusta. A veces no nos damos cuenta de la cantidad de momentos especiales y diferentes podemos vivir junto a otra, únicamente nos centramos en un único punto, cerrando nuestras mentes sobre posibles ideas que quizás puedan ser mejores que las de siempre.

miércoles, 29 de febrero de 2012

El cariño de un susurro

Febrero 2012

Tan solo un par de horas pasaron desde mi profunda tristeza hasta un pequeño momento en el que empiezo a sonreír de nuevo. Eran sobre las 14.30 cuando un mensaje por Facebook me iluminó la cara. Era Martes y, como la mayoría de ellos, era el día de quedar con X. Esta vez no. Al momento, sin dar explicaciones previas, me suelta un "no" que me sentó realmente mal. Al momento se desconecta y me encuentro con un vacío y un cambio de planes repentino que me dejó trastocado. Un único día en toda la semana disponible para verla, y me quedo a las puertas.

Pero horas después, una llamada inesperada se hacía oír en mi móvil. La prima de X (A partir de este momento, pasará a conocerse como &) me preguntó para vernos. Acepté y estuve junto a ella y otra amiga nuestra. Cada vez que conoces más a una persona, van saliendo los pequeños detalles que marcan cómo es ella, tanto positivo como negativo. En este caso era todo bueno, me sentía muy cómodo, y contento por verla de nuevo. Eso me sirvió para olvidar todo lo previo a ese momento y, de algún modo, me servía como vía de escape. 

Susurrándome una canción al oído, & hacía que, pese a conocernos de hace solo 3 meses, me empezara a encariñar. No significa que sienta nada por ella, únicamente que me transmite tantos buenos sentimientos que acabas por considerarla importante, más aún si sabe toda mi historia sobre X.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Momentos de soledad

Febrero 2012

La soledad se presentó sin previo aviso ese Sábado. No pensaba estar solo tal día como fue, después de no haber salido por la noche desde hacía dos semanas. Únicamente se oía en mi casa los comentaristas de fútbol narrar el partido mientras un servidor charlaba sin apenas prestar atención a las personas que estaban en mi misma situación detrás de sus pantallas.

La música también me hacía compañía cada ciertos momentos. Es un alivio saber que detalles así pueden "alegrarte" en cierto modo la noche, pese a que los planes anteriores hubieran ido a pique horas antes y te encontraras sentado en una silla, mirando con los ojos medio-cerrados a un portátil.

Sabía que iba a estar solo en casa hasta las 2 de la madrugada aproximadamente, así que decidí tomármelo como un descanso de toda la semana. Pronto me fui a la cama y, con la luz tenue de mi mesita de noche, agarré el libro de la autoescuela e hice un nuevo amigo. Media hora después, decidí cerrar los ojos y esperar impaciente qué me encontraría tras el mundo del sueño.

viernes, 10 de febrero de 2012

El transcurso de la vida

Todos nosotros, si Dios quiere, pasaremos por todas las fases de la vida, desde la infancia hasta la vejez. Es bonito ver recorrer el tiempo, todos los recuerdos grabados en la memoria, tanto los buenos como los malos, y como supimos oponernos a la dificultades de la vida y aprender de los errores. 

El siguiente vídeo nos muestra en 45 segundos el transcurso de toda una vida por una persona cualquiera:


Es simplemente una recreación de qué pasa en este mundo que vivimos en toda nuestra existencia en él en primera persona. La vida puede llegar a ser muy corta y pasar ante tus ojos muy rápidamente. No piensas un sólo instante de ella, únicamente disfrutas cada momento. Finalmente, nada nos quedará, pero lo importante fue el tiempo que la viviste.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Un día igual de diferente...

Febrero 2012

Una semana más, recorría ese camino, el cual podía hacer con los ojos cerrados, para recoger a X. Esta vez, tocaba ir a mi casa. Recorrimos un poco el pueblo para hacer tiempo antes de llegar a nuestro destino. Habían pasado 8 días desde que la vi por última vez, pero para mí fueron como meses. 

Una vez abierta la puerta, me dispuse a enseñarle todas las habitaciones. Acabamos en la mía, medio-tumbados en la cama hablando y riéndonos con algunos de mis extraños libros. La tarde-noche marchaba tal y como me esperaba. El hambre apretaba, así que estuvimos en la cocina merendando. La "Nutella" iba a ser la protagonista gracias a la afición por el chocolate de X. 

A excepción de las últimas semanas, no hacía falta que se marchase tan pronto a su casa ya que no tenía tareas pendientes por hacer, así que tuvimos tiempo para estar cómodos, jugar con los dardos, e incluso apostarnos cualquier cosa para ver quién era el primero en acertar en el centro de la diana. Sin haber jugado antes, ganó la  apuesta, aunque tenemos pendiente con el qué castigarme.

Como buen caballero, la acompañé ya caída la noche hacia su portal, y volví solo, con el aire frío golpeándome los ojos que se descubrían por encima de mi bufanda. 

miércoles, 18 de enero de 2012

El amor es "ciego"

Enero 2012

Las apuestas, apuestan son, así que tocó cumplirlo. X y yo, mientras una pequeña disputa por a ver quién acertaba una fecha concreta, nos quisimos apostar algo para que lo cumpliera quien no tuviese razón. Gracias a mi BlackBerry, salimos de dudas y acerté. No quise ser malo y le dije que pensara algún castigo para cumplir por fallar. Ella, hilando temas anteriores que habíamos hablado, me propuso que iría a ciegas (ojos cerrados) durante un rato por la calle. Por supuesto, acepté.

Me agarró fuerte del brazo como si le fuera la vida en ello y, sin poder ver ella, comenzamos a andar. La escena debo reconocer que era un tanto extraña pero romántica a la vez. En cierto modo era una prueba de confianza y lo superó con creces. Juntos fuimos calle arriba, abajo, izquierda y derecha, mientras el frío y la noche seguían presente en nuestro camino. Estábamos bien arropados, entre risas y demás. Estuvo cerca de 40 minutos sin abrir los ojos, sin soltarme y sin ningún gesto de vergüenza por lo que hacía sino todo lo contrario, alegre y sonriendo. 

No sé exactamente qué sentí en esa situación. Realmente parecíamos una pareja, además que mis amigos y gente que nos conocen opinan lo mismo, pero yo desgraciadamente siempre debo rectificarlos al ver que, en realidad, el lazo que nos une a X y a mi es de una amistad.

lunes, 16 de enero de 2012

Un rayo de felicidad más

Después de estar toda la semana sin ver a nadie, quise empezar la semana con buen pie, además de que echaba de menos de estar con ciertas personas, especialmente una. Ese mismo día, una amiga me dijo de quedar para ir a ver un partido al campo municipal del pueblo. Estuve con gente que apenas conocía, pero que poco a poco me dieron confianza y acabé la tarde con una sonrisa.

Apenas unas horas más tarde, a la mañana del día siguiente, se suponía que tenía que ir a la Universidad, pero decidí no ir porque especialmente ese día no habría gran cosa. En cambio, sí que fui con otra buena amiga mía a ver unas presentaciones de investigación que su instituto hacía. Estuvo realmente entretenido y luego pudimos estar un buen rato juntos, además de que continué conociendo a más personas agradables. En esos momentos te das cuenta de la cantidad de personas que valen la pena cerca tuyo, y por desgracia, muchas no las conoces.

Y para acabar, al día siguiente, quedé con X. No puedo aguantar decir que, a pesar de que finalmente quedamos como buenísimos amigos, siento mucho por ella, e incluso aquellos sentimientos que en su tiempo no existían. No puedo describir lo feliz que me siento a su lado, con nuestras charlas largas y tonterías que hacen sacarnos una sonrisa a los dos. Una mirada suya ese día me hizo pensar que realmente la quiero para toda mi vida. No tengo opción, únicamente podemos ser los amigos inseparables, pero al fin y al cabo, amigos. Yo seguiré aguantando, porque la quiero y porque me importa.

Tres pequeños rayos de felicidad que me hacen ser el chico más feliz de posiblemente las últimas semanas, gracias a los amigos y amigas que tengo, pero sobretodo a "ella". 

lunes, 9 de enero de 2012

Año nuevo, vida nueva

Ya estamos en 2012, un próspero año para algunos pero para otros un año más (o quizás el último...). He decidido que, después de dos semanas de descanso, volver a bloggear con una distribución de la semana diferente a la anterior (Mirar el apartado Mi Blog). Una de las razones porque he decidido cambiarlo es para no resultar monótono y además, he tenido la necesidad de reflejarme más y profundizar con mis propios sentimientos todo lo que siento en cada momento y cómo soy realmente.

Durante estos 14 días han ocurrido muchísimas cosas: mucha fiesta entre amigos para celebrar el cumpleaños de uno de ellos y las respectivas fiestas navideñas como Nochevieja. Precisamente en esta última noche, fue una de las más entretenidas, ya que me encontré con muchísima gente que no veía de hace tiempo y, además, no fue hasta las 7.30 que llegué a mi casa después de haber bailado durante toda la noche. Quién me diría a mi hace un año que me bailaría!

Por otro lado, estuve las 2 semanas pensando en qué regalarle a X para su cumpleaños. Rondaron muchas ideas por mi cabeza, pero únicamente dos acabaron por hacerme decidir, gracias a la ayuda de mis amigos. Ya que ella misma me advirtió que no le comprara nada (para no preocuparme), al final le sorprendí con una carta escrita a mano por mí. Su sonrisa, y su agradecimiento con un beso me bastó para estar conforme. Días más tarde, la Navidad acabó y de vuelta a la rutina.

A día de hoy, estoy contento por mi vida personal, pero defraudado con mi vida universitaria. Espero poder desahogarme escribiendo cada día en mi Blog.


jueves, 27 de octubre de 2011

El sentido de las gotas de lluvia

Ese día en el que necesitas que la monotonía se diluya en forma de gotas de lluvia. Acostumbrado al calor y al buen tiempo, ya comenzaban a aparecer desiertos áridos en mi cabeza sobre el recuerdo que tenía de un día de mal tiempo y continuas precipitaciones. Hoy me vino a la cabeza en menos de 5 minutos...

Esa sensación de estar bajo millones de gotas cayendo sobre tus hombros, vagando apretujado uno mismo para no perder el calor corporal, y sentir como si cada paso que des es una experiencia nueva. Impacto de gotas sobre un paraguas más bien antiguo componían una melodía que ni el mismísimo Beethoven supo crear, haciendo poco a poco el día más especial. No importa si te mojas, no importa si ríos de agua penetran entre tu calzado y parte de los pantalones. En ese momento piensas disfrutar de esa lluvia "monzónica" que apareció de la nada, aunque alertado previamente por truenos venidos del más allá. 

El viento también hacía sus delicias, deleitándome con los árboles danzando un baile tribal con sus ramas. La ciudad parece que se paraliza. Todo ha pasado a depender únicamente de ese fenómeno atmosférico. Todas esas preocupaciones de la vida pasan a depender de este hecho. 

Pero, realmente, a mi me encantan estos días. Y más aún sobre estas fechas marcadas, donde "Halloween" (Si, esa tradición tan americana) está a la vuelta de la esquina. Por eso, aunque a simple vista puedan parecer inofensivas las gotas de lluvia, en realidad poseen un papel muy importante en la psicología del ser humano y, en mi caso, me aporta positivismo.