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jueves, 29 de marzo de 2012

No vivas de esperanzas

Difícil de olvidar. Todo me parece muy complicado de quitármelo de la cabeza. Incluso se acumulan día a día más circunstancias, desgraciadamente negativas, que me hacen preguntarme porqué a mí. Estoy cansado de sentir siempre lo mismo en estas situaciones, esperar y esperar, y acabar por no conseguir ni una mísera recompensa. 

Me duele saber que no hay solución alguna, y que lo único que tengo que centrarme es en pensar que un clavo saca otro clavo. No soporto la sensación de tener que buscar una sustituta a alguien insustituible a día de hoy. Es duro, más aún cuando mi idea de quitármela de la cabeza viene de hace 7 meses atrás, cuando sucedió todo lo que tuvo que suceder.

Ella su vida y yo la mía, no soportaría tener que aguantar como otro consigue comerse bombón al cual le quité yo el papel y no pude comérmelo. Los celos en mí son tan frecuentes como preocupantes. Como bien dice la frase: "Quien vive de esperanzas tiene el riesgo de morirse de hambre", y yo llevo ya meses sin probar alimento.

miércoles, 28 de marzo de 2012

El lugar del conocimiento

Marzo 2012

Me evado del mundo momentáneamente. El respiro que necesito en el lugar indicado donde lo necesito. Se intuye, por el silencio, que las personas de allí dentro están concentradas en su trabajo, en su deber. De mientras, cada cierto tiempo, se pueden oír los pasos de aquellos que se disponen a tener una toma de contacto con su mente.

Libros por allí, libros por allá. Cientos de miles de millones de letras impresas en cada una de esas páginas, millones de pensamientos plasmados en papel esperando a que un lector interesado pueda hospedarlos en su cabeza. Un rincón de ordenadores, divididos por paneles, se mantiene en calma mientras yo me dirijo hacia ellos. Ahora mismo, el sonido de mí mismo tecleando se puede sentir a varios metros a la redonda. A partir de ahí, vuelve el silencio.

Mientras mis apuntes yacen dentro de mi mochila, yo doy rienda suelta a mi imaginación para escribir una entrada más. Otra entrada en la que cuento mi día a día detalladamente, como viene pasando cada Miércoles. Me quedan apenas 1 hora para volver a clases, pero este es mi pequeño descanso el cual dedico a escribir en mi Blog y escuchar música con mis cascos. De momento, mi segundo hogar en el Campus es la Biblioteca.

lunes, 20 de febrero de 2012

Una de cal y otra de arena

Fin de semana completo, en todos los sentidos. Muchos cambios de ánimo y emociones en mí, no muy común en mi persona. Se vaticinaba unos días bastantes movidos. Empezando por el viernes, de buena mañana, me dirigía a la zona del examen teórico de conducir. Tras un saco de nervios, respiraba un "yo" interior que preveía que todo iba a salir redondo, y así fue. Contento por cómo salió, volví a mi casa e hice vida normal. Ya bien entrada la tarde, supe el resultado: APTO. Una sonrisilla interminable y un peso de encima menos, que me hacían sonreír.

El sábado todo cambió. Pese a las felicitaciones por Facebook y demás, el día se presentaba sin planes. Tal y como empezó la jornada, acabé sin moverme de mi habitación, frente a la pantalla de mi portátil. Únicamente una buena amiga mía, que es prima de X, me acompaño al otro lado del WhatsApp. Una charla que duró horas, estirado en mi cama, me hizo reflexionar demasiado. X indirectamente me hace daño, sé que tengo que olvidarme lo antes posible de ella, pero soy incapaz. Básicamente ese fue el tema de la conversación.

Domingo amaneció con las mismas nubes negras que me atormentaron la noche pasada. No me apetecía nada, me sentía el más inútil del mundo y mi ira interna se centraba en X, aunque nuestra relación en ese instante era de lo mejor. Pero los trapos sucios del pasado me hicieron cambiar momentáneamente mi perspectiva hacia ella. Me habló a la tarde-noche por Facebook y yo, parco de palabras, sin hablarle como acostumbraba, a los pocos minutos me preguntó qué me sucedía. "Nada, no te preocupes, ya lo entenderás algún día", respondí. Me despedí y abrí paso a la noche de Carnaval con mis amigos en una fiesta multitudinaria en un pueblo muy conocido. El alcohol hizo de las suyas, la diversión estaba presente y, finalmente, la noche acabó a las 6 de la mañana.

Ahora necesitaré tiempo para reflexionar sobre lo sucedido en los días anteriores.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Momentos de soledad

Febrero 2012

La soledad se presentó sin previo aviso ese Sábado. No pensaba estar solo tal día como fue, después de no haber salido por la noche desde hacía dos semanas. Únicamente se oía en mi casa los comentaristas de fútbol narrar el partido mientras un servidor charlaba sin apenas prestar atención a las personas que estaban en mi misma situación detrás de sus pantallas.

La música también me hacía compañía cada ciertos momentos. Es un alivio saber que detalles así pueden "alegrarte" en cierto modo la noche, pese a que los planes anteriores hubieran ido a pique horas antes y te encontraras sentado en una silla, mirando con los ojos medio-cerrados a un portátil.

Sabía que iba a estar solo en casa hasta las 2 de la madrugada aproximadamente, así que decidí tomármelo como un descanso de toda la semana. Pronto me fui a la cama y, con la luz tenue de mi mesita de noche, agarré el libro de la autoescuela e hice un nuevo amigo. Media hora después, decidí cerrar los ojos y esperar impaciente qué me encontraría tras el mundo del sueño.