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viernes, 16 de marzo de 2012

Emotiva vuelta a casa

Sin duda, el vídeo que me ha hecho emocionarme más ha sido el que traigo hoy. Bastantes lágrimas han resbalado sobre mi mejilla cada vez que lo veo. Es un vídeo donde la empatía lo es todo: lo que han debido de pasar todas esas familias sin sus seres queridos en casa, mientras ellos estaban en misiones militares. Dejando de banda las buenas o malas acciones que esos soldados han podido realizar, la felicidad de sus hijos al verlos después de tanto tiempo no se puede expresar con palabras:


No diré nada más, únicamente mirarlo y daros cuenta del sufrimiento que las familias de todos los países que tienen miembros pertenecientes a unidades militares, los cuales "desaparecen" de sus hogares durante meses.

jueves, 15 de marzo de 2012

Crecer como persona

Ser empático creo que es una de las virtudes que debemos apreciar más de las personas. Para quien no sepa su significado, se podría resumir de esta forma: Ponerse en el lugar de la otra persona. Muchas veces realizamos actos en los que no pensamos cómo le afectaría a la persona en cuestión, si le molestaría o no. Por esta razón, pienso que es muy necesario adquirir esta manera de poder sentir qué pensará el otro.

Yo, sinceramente, en la mayoría de ocasiones me considero empático. Pese a ser un "enemigo", no me gusta para nada que sufra y que lo pase mal a mi costa. Bien es cierto que no siempre pasa así pero, por lo general, trato de vivir disfrutando y mirando por mi mismo, pero sin que repercuta negativamente a nadie.

Hay un famoso filósofo llamado Stuart Mill, cuya teoría reflejaba que no debes robar la libertad de los demás. Cuando haces algo en el que limitas a alguien o te interpones en su propia libertad, la tuya queda reducida, y careces de ella por lo que hiciste. Quizás no es un ejemplo demasiado acorde al tema, pero me vengo a referir a tener un poco de consideración con lo que haces, porque posiblemente si te lo hicieran a ti te quejarías.

En resumen, posicionarte en el lugar del otro creo que llega a hacer crecer a una persona psicológicamente y, gracias a ello, serás recompensado en un futuro.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Una vida junto a Simple Plan

Marzo 2012

Las 3 de la tarde y ya me dirigía con un amigo a la cola del concierto. Cientos de personas esperaban sentados a la apertura de las puertas de las 8 de la tarde. Cogimos sitio no demasiado lejos del inicio gracias a una persona que conocíamos. Las horas muertas pasaban, mientras nos entreteníamos jugando a cartas en mitad de la multitud.

Una estampida de personas imprevista hizo que, a falta de más de una hora para entrar, provocáramos un embudo en el cual era difícil conservar el sitio y la propia integridad de cada uno. Ya veía mi sueño cada vez más cerca. Llegó la hora y, más o menos de forma ordenada, nos situamos frente al escenario, más cerca de lo previsto. El grupo telonero dio el pistoletazo de salida a una fiesta que iba a ser impresionante.

Simple Plan saltó al escenario y, como el resto de la gente, nos dejamos la garganta en ello. Emoción, sorpresa y alegría es lo que sentía en aquel momento. Canté cada canción, recordando los casi 10 años que llevo escuchándolos y los momentos en los que sus temas me han hecho evadirme de los días tristes. 

Es una sensación irrepetible y que, pese a que ellos nunca sabrán que existo, indirectamente hacen que personas como yo disfruten y que hayan podido vivido toda una infancia junto a ellos. Ya a la salida, con mi camiseta recién comprada, puse rumbo a mi casa, asimilando todo lo que dio de sí esa tarde-noche.

¡PROPÓSITO Y SUEÑO CUMPLIDO!

miércoles, 8 de febrero de 2012

Un día igual de diferente...

Febrero 2012

Una semana más, recorría ese camino, el cual podía hacer con los ojos cerrados, para recoger a X. Esta vez, tocaba ir a mi casa. Recorrimos un poco el pueblo para hacer tiempo antes de llegar a nuestro destino. Habían pasado 8 días desde que la vi por última vez, pero para mí fueron como meses. 

Una vez abierta la puerta, me dispuse a enseñarle todas las habitaciones. Acabamos en la mía, medio-tumbados en la cama hablando y riéndonos con algunos de mis extraños libros. La tarde-noche marchaba tal y como me esperaba. El hambre apretaba, así que estuvimos en la cocina merendando. La "Nutella" iba a ser la protagonista gracias a la afición por el chocolate de X. 

A excepción de las últimas semanas, no hacía falta que se marchase tan pronto a su casa ya que no tenía tareas pendientes por hacer, así que tuvimos tiempo para estar cómodos, jugar con los dardos, e incluso apostarnos cualquier cosa para ver quién era el primero en acertar en el centro de la diana. Sin haber jugado antes, ganó la  apuesta, aunque tenemos pendiente con el qué castigarme.

Como buen caballero, la acompañé ya caída la noche hacia su portal, y volví solo, con el aire frío golpeándome los ojos que se descubrían por encima de mi bufanda. 

miércoles, 1 de febrero de 2012

Una habitación para dos

Febrero 2012

Las gotas caían tímidamente en la calle. Fue acrecentando la fuerza con la que caían a medida que me acercaba a mi destino. Yo caminaba a paso ligero con la compañía de mi paraguas, aunque en pocos instantes iba a ver una invitada. Como no, X me esperaba junto al suyo cerca del punto de encuentro. Tras saludarnos, se lo guardó, me cogió del brazo, y comenzamos a caminar bajo mi paraguas. 

El frío siberiano y la manta de agua-nieve que caía sobre nosotros nos hicieron replantear qué íbamos a hacer. Antes de todo, compramos algo para llevarnos a la boca. Cada paso que dábamos significaba la vuelta al punto de partida, su portal. Minutos más tarde, llegamos mojados a pesar de nuestro intento de cobertura. Me invitó a subir a su casa por primera vez, y acepté. Arriba nos esperaba su precioso gato, con el que nos metimos dentro de su habitación con la puerta cerrada. No había nadie más.

Estuvimos hablando y riéndonos continuamente. Ella empezó a enseñarme todo lo de su habitación, tanto lo más general hasta el más pequeño detalle. Pese a todo, el centro de atención era su pequeño gato, quien me había cogido cariño y jugábamos mientras estábamos ella y yo sentados en la cama. La radio sonaba de fondo... Recuerdo que era Queen y uno de sus famosos temas. Prácticamente 2 horas juntos, conversando sobre cualquier cosa y con el ordenador portátil acomodados los dos sobre su cama. Cada sonrisa suya me llegaba como un haz de felicidad. 

Ya era tarde, el gato dormía en su rincón y el hambre de la cena apareció. Afuera me esperaba un camino de 10 minutos a pie con un viento gélido, pero esas horas junto a ella refugiados en su acogedora habitación me servía de alivio.

viernes, 20 de enero de 2012

Así fue su vida

Bueno, hoy os traigo un vídeo que, personalmente, me motiva mucho. Es el discurso del gran Steve Jobs, que recientemente falleció. No sé qué pensaréis vosotros, pero para mí es uno de los grandes y sus sinceras palabras me han servido de gran ayuda durante todo este tiempo.


Espero que lo disfrutéis igual que lo hice yo, vale la pena gastar estos 15 minutos aproximadamente y darse cuenta de lo que la vida nos da, lo que cambia y lo importante que es escucharse a sí mismo.

miércoles, 18 de enero de 2012

El amor es "ciego"

Enero 2012

Las apuestas, apuestan son, así que tocó cumplirlo. X y yo, mientras una pequeña disputa por a ver quién acertaba una fecha concreta, nos quisimos apostar algo para que lo cumpliera quien no tuviese razón. Gracias a mi BlackBerry, salimos de dudas y acerté. No quise ser malo y le dije que pensara algún castigo para cumplir por fallar. Ella, hilando temas anteriores que habíamos hablado, me propuso que iría a ciegas (ojos cerrados) durante un rato por la calle. Por supuesto, acepté.

Me agarró fuerte del brazo como si le fuera la vida en ello y, sin poder ver ella, comenzamos a andar. La escena debo reconocer que era un tanto extraña pero romántica a la vez. En cierto modo era una prueba de confianza y lo superó con creces. Juntos fuimos calle arriba, abajo, izquierda y derecha, mientras el frío y la noche seguían presente en nuestro camino. Estábamos bien arropados, entre risas y demás. Estuvo cerca de 40 minutos sin abrir los ojos, sin soltarme y sin ningún gesto de vergüenza por lo que hacía sino todo lo contrario, alegre y sonriendo. 

No sé exactamente qué sentí en esa situación. Realmente parecíamos una pareja, además que mis amigos y gente que nos conocen opinan lo mismo, pero yo desgraciadamente siempre debo rectificarlos al ver que, en realidad, el lazo que nos une a X y a mi es de una amistad.

lunes, 16 de enero de 2012

Un rayo de felicidad más

Después de estar toda la semana sin ver a nadie, quise empezar la semana con buen pie, además de que echaba de menos de estar con ciertas personas, especialmente una. Ese mismo día, una amiga me dijo de quedar para ir a ver un partido al campo municipal del pueblo. Estuve con gente que apenas conocía, pero que poco a poco me dieron confianza y acabé la tarde con una sonrisa.

Apenas unas horas más tarde, a la mañana del día siguiente, se suponía que tenía que ir a la Universidad, pero decidí no ir porque especialmente ese día no habría gran cosa. En cambio, sí que fui con otra buena amiga mía a ver unas presentaciones de investigación que su instituto hacía. Estuvo realmente entretenido y luego pudimos estar un buen rato juntos, además de que continué conociendo a más personas agradables. En esos momentos te das cuenta de la cantidad de personas que valen la pena cerca tuyo, y por desgracia, muchas no las conoces.

Y para acabar, al día siguiente, quedé con X. No puedo aguantar decir que, a pesar de que finalmente quedamos como buenísimos amigos, siento mucho por ella, e incluso aquellos sentimientos que en su tiempo no existían. No puedo describir lo feliz que me siento a su lado, con nuestras charlas largas y tonterías que hacen sacarnos una sonrisa a los dos. Una mirada suya ese día me hizo pensar que realmente la quiero para toda mi vida. No tengo opción, únicamente podemos ser los amigos inseparables, pero al fin y al cabo, amigos. Yo seguiré aguantando, porque la quiero y porque me importa.

Tres pequeños rayos de felicidad que me hacen ser el chico más feliz de posiblemente las últimas semanas, gracias a los amigos y amigas que tengo, pero sobretodo a "ella".