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jueves, 29 de marzo de 2012

No vivas de esperanzas

Difícil de olvidar. Todo me parece muy complicado de quitármelo de la cabeza. Incluso se acumulan día a día más circunstancias, desgraciadamente negativas, que me hacen preguntarme porqué a mí. Estoy cansado de sentir siempre lo mismo en estas situaciones, esperar y esperar, y acabar por no conseguir ni una mísera recompensa. 

Me duele saber que no hay solución alguna, y que lo único que tengo que centrarme es en pensar que un clavo saca otro clavo. No soporto la sensación de tener que buscar una sustituta a alguien insustituible a día de hoy. Es duro, más aún cuando mi idea de quitármela de la cabeza viene de hace 7 meses atrás, cuando sucedió todo lo que tuvo que suceder.

Ella su vida y yo la mía, no soportaría tener que aguantar como otro consigue comerse bombón al cual le quité yo el papel y no pude comérmelo. Los celos en mí son tan frecuentes como preocupantes. Como bien dice la frase: "Quien vive de esperanzas tiene el riesgo de morirse de hambre", y yo llevo ya meses sin probar alimento.

jueves, 22 de marzo de 2012

Personas imperfectas

Yo no soy perfecto. Nadie es perfecto. Bueno, quizás alguien se lo crea, o esté cerca de serlo, pero ese término lo dejo colgando entre pinzas. Yo soy de los que piensa que, tal y como somos, debemos afrontar el día a día sin ningún remordimiento. ¿Tenemos envidia de los demás? Sí, y yo tampoco lo niego, pero lo que a lo que me opongo rotundamente es al hecho de que muchas personas no buscan en lo que son mejores a los demás.

La envidia, como ya he dicho anteriormente, la tenemos prácticamente todo el mundo. Si alguien no la tuviera, significaría que él puede vivir por si sólo sin depender de los demás en nada, como si estuviera en su propio mundo.

Cuando se puede alcanzar el significado de perfección (no en todo su ámbito) es entre una pareja. Dos personas imperfectas pueden acabar siendo una pareja completa, donde entre ellas se ayudan en su rutina, se apoyan y hacen que los defectos o carencias salgan a la superficie sin ningún tipo de vergüenza, obviándolas. Las personas, por mucho lo que aparente el físico, la esencia de ellas mismas se encuentran en el interior.

jueves, 15 de marzo de 2012

Crecer como persona

Ser empático creo que es una de las virtudes que debemos apreciar más de las personas. Para quien no sepa su significado, se podría resumir de esta forma: Ponerse en el lugar de la otra persona. Muchas veces realizamos actos en los que no pensamos cómo le afectaría a la persona en cuestión, si le molestaría o no. Por esta razón, pienso que es muy necesario adquirir esta manera de poder sentir qué pensará el otro.

Yo, sinceramente, en la mayoría de ocasiones me considero empático. Pese a ser un "enemigo", no me gusta para nada que sufra y que lo pase mal a mi costa. Bien es cierto que no siempre pasa así pero, por lo general, trato de vivir disfrutando y mirando por mi mismo, pero sin que repercuta negativamente a nadie.

Hay un famoso filósofo llamado Stuart Mill, cuya teoría reflejaba que no debes robar la libertad de los demás. Cuando haces algo en el que limitas a alguien o te interpones en su propia libertad, la tuya queda reducida, y careces de ella por lo que hiciste. Quizás no es un ejemplo demasiado acorde al tema, pero me vengo a referir a tener un poco de consideración con lo que haces, porque posiblemente si te lo hicieran a ti te quejarías.

En resumen, posicionarte en el lugar del otro creo que llega a hacer crecer a una persona psicológicamente y, gracias a ello, serás recompensado en un futuro.

jueves, 8 de marzo de 2012

Manías un tanto especiales

Todo el mundo tiene manías. Algunas personas ni siquiera se dan cuenta, pero visto desde la tercera persona, podemos fijarnos la cantidad de acciones involuntarias que repetimos constantemente prácticamente cada día. Como yo no soy menos, yo también tengo, pero muchas de ellas ni las recuerdo.

Un ejemplo muy conocido entre todos es el "comerse" las uñas. Desgraciadamente, yo también lo padezco, si se le puede llamar así. Desde bien pequeñito tengo esa costumbre, y sigo pensando que tampoco es nada malo del todo, al menos en mi caso. Pero eso ya son opiniones personales. Otra curiosidad es que me cuesta mucho dormirme sin tener a algo con el que yo poder agarrarme o abrazar. Por esa razón, siempre tengo un gran cojín  para poder conciliar el sueño y dormir bien.

Estoy seguro que tengo más de un centenar de manías más, pero nunca se me ocurren hasta en el momento que alguien me lo recuerda o me doy cuenta. ¿Soy el único que piensa que todas esas manías nos hacen ser diferentes al resto y un poco más especiales? Miremos el lado positivo de las cosas.

jueves, 1 de marzo de 2012

El camino de los no-secretos

Sea la persona que sea, la odie o la ame, siempre hay cosas que te guardas en tu interior y que no te atreves a decirle. Ya sea porque no quieres hacerle daño, o porque no te apetece más enturbiar la relación con esa persona. Pienso que a largo plazo eso no bueno.

Las cosas debes ir diciéndolas poco a poco, siempre intentando suavizar al máximo en el caso que la persona en cuestión te importe mucho, pero, al fin y al cabo, que lo sepa. Muchas veces te libras de tener una relación de amistad superficial, llena de secretos entre ambos y sin ser sincera. Exactamente eso mismo es lo que esta semana he puesto de nuevo en práctica.

Después de unos días de ausencia por parte de X, no quise arrastrarme más y paré de intentar comunicarme con ella. A las pocas horas, ella acudió a mí. Pese a que me dolía, intenté que se sintiera como me sentí yo, es decir, sin respuesta. Al fin, fui poco a poco hablándole pero con esa espina clavada de sentirme inútil y sin tener importancia en su vida. Entre frase y frase, le iba soltando cada una de mis "quejas" o acciones que me sentaron mal. Es posible que al fin y al cabo no tuviera ninguna repercusión en ella, pero por lo menos yo me he quitado ese peso de encima.

En el caso de no sacarlo todo al momento, es como un espacio que te come por dentro y que cada día se va haciendo progresivamente más grande, y va aumentando también con los posibles problemas del futuro. Al final, no se puede soportar más hasta que llega un día en que explotas. Ahí posiblemente te darás cuenta los errores que cometiste durante el camino.

jueves, 23 de febrero de 2012

Formas de olvido

Quien me conoce, sabe perfectamente lo difícil que me ha resultado siempre olvidar a las personas que quiero. Y no sólo con las personas, sino con todos los momentos, convirtiéndolo en rencor o como forma de feliz recuerdo. Supongo que a nadie le resulta sencillo sacar de su mente a quien amas, pese al incierto pasado.

Después de unas palabras provenientes de la prima de X, las cuales decían así: "Para olvidar a alguien, debemos fijarnos en alguien que, aunque no nos guste, nos haga olvidar parcialmente. Y poder incluso hacer que pase algo más, pasajero, para que todo sea más fácil". Es posible que tenga razón. Ella está en una situación muy similar.

Tras unos días, pensando todo esto, he sentido que es factible y, pese a ir en contra de mis principios, es posiblemente una de mis únicas salidas. Y quizás para ella también. En mi cabeza rondan muchas teorías y pensamientos sin sentido, pero siento que últimamente la prima de X se está acercando a mí. Llamadme loco, pero las conversaciones están así. De momento, a seguir encontrando la manera de convencer a mi corazón.

jueves, 16 de febrero de 2012

Recuperando la moral

Después de todos estos últimos meses donde perdí la confianza en mí mismo en cuanto los estudios, vuelvo a recuperarla. Siempre he confiado en mí mismo en todos los aspectos de la vida, pero hay ciertos instantes en que te planteas que no todo depende de ti y que muchas veces uno mismo falla una vez y otra, siendo imposible controlar el rumbo.

Exactamente es lo que me pasó a mí. Además, esa época hubo momentos en los que no me reconocía. Tal vez a medida que pasa el tiempo te vas conociendo mejor, descubriendo otras facetas y maneras de actuar ante la vida, con esos obstáculos que te va dejando. 

A día de hoy ya estoy de nuevo con la moral muy alta, sabiendo lo preparado que voy en la autoescuela y que sé que lo puedo conseguir. Me gusta la sensación de tener un dominio de uno mismo y saber que todos los caminos y decisiones que tomas, aunque no sean los mejores, los puedo afrontar con toda seguridad, aunque fracase.

jueves, 9 de febrero de 2012

Libertad para desplazarme

A falta de una semana para subir a examen teórico de conducir, siento cada minuto más el ansia de poder tener un coche propio. Es cierto que aún me queda mucho para poder obtener la licencia B, pero espero que en aproximadamente 2 meses pueda tenerlo conseguirlo. 

La libertad que te llega a dar un automóvil para poder ir a cualquier sitio, sin tener que depender de nadie ni de nada, es un cambio importante y con mucho valor. Te olvidas de calcular las horas de pasada de los autobuses o trenes, y sabiendo que únicamente para en sitios específicos y que la rapidez es la mayoría de ocasiones es importante.

Desde bien pequeño ya soñaba con conducir hacia lugares desconocidos para mí, acompañado de mis amigos y amigas. No puedo negar que todos estos años han sido como vivir en un área limitada de unos kilómetros y que únicamente podía salir fuera acompañado de mis padres o excepcionalmente de alguna persona más. A partir de ese momento, todo cambiará. Incluso es probable que me desplace cientos de kilómetros para visitar a un amigo o ir al pueblo de X con ella.

jueves, 2 de febrero de 2012

Un camino de perfecciones

Yo soy de esas personas que creen que si tienen que hacer algo, lo hago para ser el mejor, o al menos intentarlo. No soporto saber que voy a hacer algo en lo que desde un inicio, sé que lo voy a hacer mal o me puedo quedar en un camino donde no llego a nada. Bien es cierto que siempre hay que intentar todo, pero muchas personas tienen la mentalidad de realizar tareas o trabajos con el simple fin de hacerlas y acabarlas.

Mi mentalidad es completamente diferente, ya que mi propósito es dar lo mejor de mí para conseguir hacerlo lo mejor posible. Además, el perfeccionismo invade a mi persona. No me gusta que algo quede, por llamarlo de alguna manera, mejorable. Si no hay causa justificada por la cual no acabarlo y pulir todos los matices para que sea perfecto, siempre estoy tratando de dejarlo lo más limpio y correcto que puedo.

En mi humilde opinión, no es un defecto, pero tampoco la considero una virtud. En muchas ocasiones, el mero hecho de corregir todos los posibles fallos o incorrecciones, me ha hecho ser diferentes a los demás en cuanto a espíritu de trabajo. Sinceramente, no me importa lo más mínimo, y confío en mis posibilidades y, en general, confío en mi. Me puedo equivocar o no, pero si hago algo es porque el éxito supera al fracaso.

jueves, 26 de enero de 2012

El sueño de dormir

El dormir es uno de los mayores placeres del hombre. Más que placer, necesidad. Según afirman, el sueño es lo único que el ser humano no puede soportar, por delante del hambre o la deshidratación. Por eso mismo, deberíamos darle más importancia, porque pienso que dormir bien, luego te vendrá bien para afrontar el siguiente día.

Yo me acuesto entre semana sobre las 0.00h, y depende del día puede variar, ya que algunas veces tengo que madrugar más o menos. Personalmente sé que lo hago mal, el mínimo de horas para dormir son 8 (aunque tampoco es bueno dormir 10 horas), y yo la mayoría de ocasiones no lo cumplo. Como consecuencia, me pasa factura a lo largo del día.

A la hora de dormir, tengo una pequeña manía: siempre me abrazo a mi cojín grande y duermo de costado hacia la derecha. Nunca hacia la izquierda, ni siquiera hacia el frente. Únicamente concilio el sueño de esa forma. Ya sea verano o invierno, el estar abrazado a algo me hace sentir mucho mejor, aunque mucho mejor sería estarlo con la personas que quieres.

De bien pequeño, me solía dormir boca abajo con las manos debajo de la almohada, hasta que en mi habitación apareció el cojín. Supongo que cada persona tiene una forma de dormir personal, y con la que uno se siente más cómodo. Lo curioso es que el placer de dormir es despreciable pero también deseable en otros casos.

jueves, 19 de enero de 2012

Observando mi alrededor

Muchos de mis amigos ya saben cómo soy de observador. Yo soy de aquellas personas que frente alguna novedad, calla y observa. Eso creo que me hace tener cierta ventaja sobre aquellos que sólo se dedican a hablar y comentar. Los detalles más insignificantes pueden ser los que al final te den la clave o, en el caso de las personas, conocer hasta la más íntima personalidad de la persona. Una mirada, un gesto, una posición... Todo tiene un porqué.

Y lo mismo me pasa a la hora de hablar. Tengo como cierta obsesión por la forma en la que lo dicen, por si tiene doble sentido o se puede considerar una indirecta hacia algo. Todo esto, al fin y al cabo, para que luego la forma en la que me expreso yo me da exactamente igual. Es una extraña manía que llevo acarreando desde hace años, la cual yace dentro de mí y nadie (hasta este preciso momento) lo sabía. 

En varias ocasiones me ha servido y no la considero defecto, únicamente trato de fijarme bien qué es lo que mis ojos ven, que para eso lo tenemos. No entiendo aquellas personas que van por la vida como si fueran un grano de arena en la playa, las cuales les cuentas que el otro día le viste y ponen una cara de extrañeza argumentando que no había pasado por ese sitio. En fin, distintas maneras de afrontar la vida: muy posiblemente los demás tengan cualidades que yo no las poseo. 

jueves, 12 de enero de 2012

El problema de la sinceridad

A mí me ha pasado que por ser tan sincero me ha conllevado problemas, discusiones con los amigos e incluso hemos dejado de hablarnos por un tiempo, pero... ¿No dicen que lo mejor es ser sincero con la gente? Si bien es cierto que hay formas de decirlo, pero yo no soy especialmente duro a la hora de mostrar lo que pienso a las demás personas.

Cuando alguien me conoce se lleva una buena impresión de mi, hasta que llega el momento en que en la conversación aparece la cuestión de "¿cómo nos definimos?". En este caso, entre los muchos adjetivos que me adjudico, uno de ellos es ser sincero. La persona con la que estoy hablando usualmente se echa un poco atrás. Parece ser que no están muy visto esto de ser sincero y, en mi humilde opinión, creo que debe cambiar.

Una persona, a la hora de ser sincera, sabe que los amigos que tiene son realmente amigos. Me explico... Ellos saben perfectamente que aquella persona va a decir prácticamente todo lo que piensa y no va a tener ningún problema en decirlo. Por lo tanto, si aún siguen a su lado, significa que lo comprenden y nos les molesta su forma de ser. Exactamente es lo que me sucede a mí aunque, en algunos casos, puede pasar que acabes discutiendo y dejar de hablar durante un corto tiempo, pero el tiempo pone las cosas en su sitio y, a largo plazo, es bueno saber qué piensa cada uno de los demás.

Así que, por mucho que alguien siga teniendo un amigo o amiga pese a no decirle en ciertos momentos que le ha molestado algo o no tolera ciertas situaciones o momentos, siempre será incluso mejor decirlo, porque guardarse las cosas para uno mismo únicamente hace acumular toda una serie de pensamientos que, tarde o temprano, saldrán a la luz. Y este caso realmente es complicado para una relación de amistad.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Un deseo para Navidad

En estas fiestas no todo son regalos. A veces las cosas más insignificantes son las que te sacan una mayor sonrisa. Cierto es que hace una especial ilusión que la magia de la Navidad te recompense con un regalo, pero hay que ir más a fondo, buscar ese rayo de felicidad que no te llena con aquellos regalos envueltos con papeles  y motivos navideños estampados. 

Reunirte con las personas que no sueles ver en el resto del año creo que es una de las razones para estar un poco más feliz. Estar junto a tus amigos y vivir momentos especiales en esta época del año también hace que uno mismo se sienta mejor.

Una vez llegado el fin de año, el mayor regalo para mi es poder haber vivido un año más, todos esos momentos y todas esas nuevas experiencias que se dejan atrás. Cada una de las 12 uvas que se comen en las campanadas (tradición española para celebrar el nuevo año) es un recuerdo destacado de los pasados 365 días. Además, siempre que se inicia un año, se pretende cumplir unos propósitos para la próxima docena de meses. 

De momento, el mio es conseguir cumplir los máximos de propósitos de mi lista de 100cosas, y también poder encontrar a alguien con quien compartir mi vida. 

jueves, 15 de diciembre de 2011

Vidas paralelas que se cruzan

Hablando con una amiga que hace relativamente poco que la conozco, me he dado cuenta que existen muchas vidas paralelas a la tuya y que en cierto momento se cruzan. Suena un tanto ambiguo, pero subjetivamente tiene sentido.

Ella y yo nos conocimos a raíz de nuestros primos segundos indirectamente. Yo la agregué por Facebook, sabiendo que era prima de X. Empezamos a hablar y me contó que era muy amiga de mi primo. En ese momento, sentí que la vida a veces es muy caprichosa y puede darse coincidencias de lo más curiosas. A partir de ese momento, iniciamos una buena amistad. Yo le contaba todo, al igual que ella a mi, y nos demostramos que podíamos confiar el uno al otro. Todo esto sucedió no hace más de un mes.

Un cierto día, ella me saludó y, de repente, con un tono de curiosidad, me preguntó si por casualidad X y yo teníamos algo más que una amistad. Como no, le conté toda la historia desde un inicio. Se quedó perpleja pero asombrada de lo valiente que fui y esperanzadora porque todo me fuera bien con X. Seguidamente yo le pregunté también lo mismo, pero este caso, con mi primo, ya que vi comentarios entre ellos muy afectivos y cariñosos. Efectivamente, tenía razón yo también. Vivíamos exactamente la misma situación, incluso desgraciadamente tuvo la misma mala suerte que yo, ya que sabía que mi primo sólo quería amistad con ella.

Actualmente, estas dos vidas que llevamos paralelas siguen cruzadas entre nosotros por lazos genealógicos. A la espera de resultados, nos apoyamos e intentamos ayudarnos mutuamente para conseguir que "ciertas personas" abran los ojos y lleguen a ver lo que realmente tienen a su lado.

jueves, 8 de diciembre de 2011

El capricho del ser humano

La expresión "No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy" es una de aquellas frases que personalmente no me llevo del todo bien con ella. En mi caso me ocurre lo contrario, y sé que no estoy haciendo lo correcto, pero aun así, continúo en mi línea. Yo soy consciente que no debo dejarme las cosas para el final, porque tarde o temprano habrá consecuencias. 

No entiendo muy bien qué es lo que me pasa. Siento como si una cuerda tensa y gruesa me estirase a aquello que me llama la atención, y que otra cuerda débil y estrecha me llevara a hacer lo que debería hacer para organizar mejor mi tiempo. Hay fases del día que estoy dispuesto a hacer lo que se me ponga por delante para quitármelo ya de encima y poder luego disfrutar del resto, pero cuando llega la hora de la verdad, no veo la necesidad de hacerlo. 

A nivel de estudios me pasa lo mismo, aunque es un tema que no quiero tratar, ya que en plenos días festivos mi mente diluye temporalmente todo lo relacionado con la Universidad. En cambio, si es algo que me apasiona, no dudo en empezar la tarea por mucho tiempo que le dedique o el esfuerzo y trabajo sea mucho más grande. Supongo que es lógico y que todo el mundo está de acuerdo conmigo en eso, pero sinceramente yo no veo preocupación alguna por parte de ellos. ¿Soy el único con esta situación? ¿Soy el único que tiene la agenda personal apretada siempre los últimos días? No tengo la más remota idea, pero lo único que sé es que tengo un problema, y no soy capaz de solucionarlo aún sabiendo dónde está el error.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Dibujar como forma de expresión

Cada ser humano es distinto al resto: unos son altos, otros bajos, unos rubios, otros morenos... Las personas se comunican y se expresan de distintos modos: hablando, gesticulando, escribiendo, con señales acústicas, a través del tacto... Pero lo que muchos olvidan que también se pueden expresar sentimientos mediante el dibujo.

Habrá casos en el que, gracias a la profesión que poseen las personas, mediante el dibujo, la pintura y, en general, las bellas artes, forman parte de su vida y, por eso, son consideradas las impulsoras de esta vía de plasmar emociones y sentimientos en el lienzo. Pero, más allá de este prototipo, mi concepto de dibujar ha tomado otro rumbo un tanto diferente.

Aunque parezca contradictorio, prefiero dibujar que escribir en la mayoría de casos. Bien es cierto que poseo este blog para contar cómo me siento y compartirlo, pero con el trazo de unas líneas de forma lógica con el lápiz me basta para que, de cierto modo, refleje qué tal estoy en ese mismo instante. Además, se puede jugar en la forma cómo dibujes para insinuar más o menos lo que transmites. Es decir, puedes dar a entender el significado sólo a las personas que quieras.

Con una goma de borrar, un papel y un lápiz, mis dibujos van desde simples "graffitis" con diseño propio, hasta diseños y creaciones abstractas. Éstos últimos son los que realmente son el espejo de mi imaginación. Y no conforme con eso, suelo inventar cualquier cosa con ejercitar un poco la mente, como crear imágenes en movimiento con muchos "papelitos" con el mismo sistema de fotogramas que el cine antiguo utilizaba.

Hoy, por ejemplo, he empezado a dibujar a primera hora de la mañana, mientras mi cuerpo aún no se había despertado al cien por cien. Lo primero que he puesto, sin pensar, ha sido la palabra: "Sleep" (en inglés, "dormir"). Ya después, he añadido complementos, figuras, símbolos (como el de la paz). Me sentía bien conmigo mismo y disfruto, con mi mente en blanco, para que mis manos me sorprendan con lo que puedan llegar a hacer.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Esclavos del pensamiento

Hoy en día la sociedad se ve influenciada por muchos factores que hacen que la mente de las personas se aparte de la realidad o, al menos, de su propia opinión personal. Es decir, suele pasar que, bajo los efectos que provoca una publicidad bien trabajada, o la capacidad de persuasión de ciertas personas, cada uno no tenga decisión propia y elección de sus preferencias.

Yo lo expresaría con la siguiente frase: "El mayor esclavo es el que vive según los pensamientos de los demás". En pocas palabras, están siendo "dominados" bajo el mandato de otro ser capaz de controlar las decisiones ajenas y hacérselas suyas. Esto se da infinidad de veces a lo largo de nuestra vida y, desgraciadamente, todos hemos sido "llevados" por alguien que nos convenció de algo que inicialmente estabas en contraposición.

Un ejemplo que, aunque no sea quizás el más idóneo para explicarlo, me encuentro a menudo es el siguiente: Una parte importante de la sociedad en la que vivimos ve con "malos ojos" que alguien sea aficionado a los videojuegos. Intentan que se sientan avergonzados a aquellos que tenemos el hobby de jugar a las consolas. Usan como argumento que lleva al vicio y que aparta de la vida social. Yo lo niego rotundamente.

Es cierto que exceder de jugar puede llegar a ser un vicio, pero... ¿no es cierto que cualquier uso excesivo de lo que sea, puede conllevar riesgos de adicción? No todos somos iguales, y no tiene porqué apartar de la vida social. Estas mismas personas son las que luego están con las redes sociales "Facebook" por ejemplo hasta en los celulares. Ellos consideran que no es lo mismo, y yo de nuevo, sigo en desacuerdo. E incluso personas que ven películas o leen libros, son aficiones por igual. 

Por eso la realidad de la vida es que actualmente existen infinidad de casos como éste en los que sólo una persona piense que no está bien, otra gente que incluso pueden no tener idea del tema, se agarren a ese argumento sin contenido. ¿Realmente la sociedad está preparada para tomar decisiones y vivir la vida por si sola?

jueves, 17 de noviembre de 2011

Disfrutar cada momento

¿No os ha pasado que habéis tenido la sensación de no disfrutar y aprovechar todo el tiempo que nos da las vacaciones? Y cuando estáis en plena semana en un día normal de Universidad/Instituto, ¿pensáis en las ganas que tenéis de hacer algo que en su día no hiciste?

Eso me pasa demasiado a mí. Es la situación en la que me encuentro frecuentemente. Estar frente a una hoja de papel repleta de fórmulas y que tu cabeza se desvíe en pensar otras cosas de tu vida, y darte cuenta de que querrías hacer cosas que en ese mismo instante no puedes hacer (o no debes, para no perjudicarte en tus estudios).

Por ello mismo, debemos pararnos a pensar en vacaciones, y ponernos en una de aquellas situaciones. Así nos daremos cuenta realmente de lo que tenemos. Y no solo en ese específico caso, sino en muchos más. Nunca nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que nos lo quitan. Eso nos ocurre a prácticamente todas las personas, sea de la edad que sea y del sexo que sea. Incluso hasta los más pequeños son una prueba más de esto.

Es un error acostumbrarnos a los placeres que la vida nos da en ciertos momentos, y que acabamos por incluirlos en la parte de cosas habituales. Tanto es así que a medida que los placeres que vas obteniendo aumentan, llega un punto en el que estos irán desapareciendo y la frustración irá en aumento. Al final, lo que nos queda es la tristeza de perder algo que uno pensaba que ya sería para siempre.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Redes sociales y poco más

Estamos en una sociedad actual en que Internet lo mueve prácticamente todo. Un día sin Internet en la vida de un ciudadano europeo o americano es posible que no tenga demasiado sentido en la totalidad de sus 24 horas. Está claro que no todo el mundo lo utiliza y, aunque parezca increíble, muchas personas ignoran qué es esta herramienta.

Pero ahora, con la posibilidad de estar conectado a una red, se ha focalizado en un solo ámbito: las redes sociales. Es muy útil para estar en contacto con tus amigos u otras personas procedentes de distintos países. Además, existen aplicaciones en los celulares para que, vayas donde vayas, puedas aportar un granito de arena a tu comunidad, o simplemente informar a la gente que te estás comiendo una hamburguesa en el McDonalds de la esquina. Así de simple. Usos variados, pero una sola palabra: comunicación. 

Por eso mismo yo, y gracias a este blog, me he dispuesto a crearme una cuenta Twitter para ir informando y conocer gente nueva, sobretodo los posibles seguidores que pueda tener de este blog. Mi cuenta es @SirkCristian y tengo muchas ganas de comenzar en este mundillo. Además, tengo un correo nuevo llamado iSirk@hotmail.es por si alguien quiere agregarme (De momento no tengo Facebook disponible).

Me gustaría recibir alguna que otra vez una notificación conforme alguien ha comentado en mi Blog, pero como lo veo difícil, me conformo con saber que hay alguien más detrás de la pantalla que lee mis entradas. Para mi eso ya es un premio. Gracias a los pocos que me seguís y, como no, a Álex que es la única persona que tengo certeza que me apoya en esto de bloggear (Podéis echar un vistazo a su Blog "Chachiquetepeinas")

jueves, 3 de noviembre de 2011

En manos de la suerte

La suerte aparece cuando menos te lo esperas. Además, puede hacer acto de presencia en momentos inesperados o ocultarse en el horizonte en las situaciones que más la necesitas. Es, sin duda, un concepto muy extraño e incomprensible para la razón humana, pero que también hay que saber jugar con ella.

Es un factor en el que diariamente tienes que tenerlo muy en cuenta. Por eso, yo siempre recomiendo quedaros situados en un paso atrás del límite, para que, si este fenómeno hace acto de presencia o no, tengáis margen de rectificación o mejor, alegrarte el día. 

Está claro que ciertas personas tienen una relación más intensa con la suerte, pero no hasta siempre. Todos al fin y al cabo en la vida nos equilibra la balanza entre la cantidad de veces afortunado con las desafortunadas, aunque no siempre con la misma importancia en cada una de ellas. Eso mismo es lo que marca la diferencia, pero por lo demás, hay que tener en mente que si en ciertos momentos, días, semanas o cualquier período de tiempo se acumulan una serie de mala suerte, saber que siempre debemos tener la ilusión y la conciencia de que llegará tarde o temprano. Así es como se debe afrontar cada mañana al despertarse.

En el amor, además, esto se magnifica exponencialmente. La mezcla de emociones y sentimientos hace que una mínima decisión puramente aleatoria o difícil de prever se venga abajo, tu estado caiga en picado como la bajada de una montaña rusa. Pero no debemos olvidar que una vez descendidos al suelo, sólo nos queda volver a subir, y ahí es cuando la buena suerte entra en acción.

Por lo tanto, a pesar de intentar perseguir a la buena suerte y que te sortee para llegar a ser tu el perseguido por la mala suerte, debes dejarte llevar como las botellas mensajeras al mar, porque tarde o temprano llegaremos a la orilla para ser leídas.