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miércoles, 21 de marzo de 2012

Buscando nuevos horizontes

Marzo 2012

Un momento diferente, fuera de la monotonía de nuestras quedadas. Yo y X volvimos a quedar, pero el cielo nos haría pasar una mala jugada. Las nubes se reunieron encima de nuestras cabezas y empezó a diluviar. En estos casos, hay que tomar rápidas decisiones, ya que en plena calle no nos podíamos quedar. A pocos metros estaba la Biblioteca Municipal, lugar en el que finalmente nos acogimos.

Sin saber muy bien que hacer, entre el silencio "ensordecedor", nos adaptamos a las circunstancias y, con revista en mano, nos sentamos a leer. Curiosa situación, la cual no nos imaginábamos al principio de la tarde que iba a acabar como acabó. Estuvimos prácticamente todo el rato allí, y pese a la tranquilidad del lugar, alguna que otra risa disimulada hubo.

Al salir, el cielo nos dio una tregua para volver a casa. Realmente me iba con la sensación de haber sido un día completamente distinto a los otros, cosa que me gusta. A veces no nos damos cuenta de la cantidad de momentos especiales y diferentes podemos vivir junto a otra, únicamente nos centramos en un único punto, cerrando nuestras mentes sobre posibles ideas que quizás puedan ser mejores que las de siempre.

lunes, 19 de marzo de 2012

¿Felicidad pasajera?

Gran semana la vivida junto a mis amigos y junto a mí mismo. Me siento muy feliz por lo sucedido estos últimos días. 

El concierto de Simple Plan fue un sueño cumplido, un propósito marcado como "Hecho" y una felicidad enorme. Además, este sábado pasado también fui al concierto de LMFAO. No defraudaron y la fiesta organizada entre las miles de personas que habían fue un éxito. Tanto en la cola de espera, durante todo el transcurso dentro del recinto y, posteriormente, fuera, fue mejor de lo esperado. Conocí a muchas personas, amigas de un amigo mío, y quieras o no, ayuda a olvidar por un momento tus sentimientos hacia X.

Además, el tema de prácticas de coche va genial. Apenas llevo 3 clases y me siento bastante preparado para el examen, pero de momento intentaré seguir cogiéndole práctica y puliendo posibles errores. ¡Quién me diría a mí que pudiera tener tanta confianza al volante en tan poco tiempo!

Finalmente, mañana he quedado con X que, después de unas semanas, vuelvo a verla. Supongo que será como siempre, una tarde perfecta a su lado y volver a casa con la sensación de ser el chico más feliz del mundo.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Nuestro "amigo" especial

Marzo 2012

Mientras caminábamos sin rumbo alguno, zigzagueando por las calles, X y yo nos encontramos a un perro abandonado, sin saber dónde ir. Se le notaba perdido, confuso, mientras comprobaba el gusto de una libertad exagerada. Sin más dilación, X lo cogió en brazos y pusimos dirección al centro de animales más cercano. Después de 20 minutos sin saber exactamente dónde se situaba, pudimos al fin encontrarlo.

La espera se hacía eterna, sentados en una silla para ver si, gracias al chip identificador, encontrar al dueño de el pobre perro. Tanto fue así, que decidimos ponerle nombre, una mezcla de los nuestros. Desgraciadamente, no había respuesta en la llamada, así que sólo nos quedaba ir a la Policía Municipal.

Gracias a una correa, lo pudimos pasear bajo la noche mientras pasábamos de largo por un parque solitario. Pese a que no nos gustaba mucho la raza, le acabamos por coger cariño los dos. Una vez en el edificio de Policía, tuvimos que esperar más de media hora a ver si podían contactar con alguien y que se librara de ir a la perrera. Pasaron los minutos, hasta que decidieron dejarlo en el patio atado a un poste, ya que no podíamos hacernos más cargo del pobre animal.

Sollozos de "nuestro" perrito, que nos alegró la tarde, e intentamos salvarlo para que tuviese una mejor vida, pero no fue posible. Su próximo destino fue la perrera.

lunes, 5 de marzo de 2012

Buenas sensaciones

Después de tantos meses, por fin me siento capacitado para afrontar mi vida sin miedo. Me refiero a que parece como si estuviese más implicado en mi trabajo, es decir, la universidad. No han llegado notas, no sé aún resultados, pero tengo buenas sensaciones. Mi mentalidad ha cambiado ligeramente a mejor. Ahora tengo tiempo para hacer todo un poco mejor. Quizás una buena organización era la solución. Tengo tiempo para mí, para los demás, y para mis obligaciones. 

Además, de nuevo, después de un par de semana, vuelvo a ver a X. Algunas personas dicen que soy idiota, que de este modo no podré nunca olvidarla. Mi respuesta a día de hoy es: "¿Acaso tengo motivos para dejar de hablarle de un día para otro, después de lo bien que estamos?". Está claro que no puedo borrar de mi vida, obviar su presencia, sin tenerla en cuenta, después de llevar más de medio año juntos en relación de amistad. 

A parte, esta semana, un amigo mío cumple los años. Para celebrar, el sábado iremos de fiesta y esperemos que sea perfecta la noche. Además, la semana que viene tendré dos conciertos: Simple Plan y LMFAO en Barcelona. ¡Qué ganas! En éste segundo, tenemos planes para hacer más amena la espera en la cola que se forma, y vaticino que va a ser un día legendario.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Ni mejor ni peor

Febrero 2012

Dos semanas eternas sin ver a X. Al fin, pudimos de nuevo coincidir en una tarde. Las 5 de la tarde y el Sol aún no se había escondido entre las montañas, iluminando mi rostro. Ese mismo día debía de visitar a mi querida casa de los últimos dias: la autoescuela. Junto a ella, fuimos para organizar un tema de horarios sobre las prácticas de conducir. Después de eso, pusimos rumbo a un camino que hasta ese momento no habíamos recorrido. Entre el bosque se habría un paso bastante bonito. La oscuridad se hacía notar conforme los minutos pasaban.

En uno de aquellos momentos, la conversación se desvió ligeramente hacia un terreno que no dominaba. Más bien que no me había preparado qué decir si sucedía. Me preguntó qué me pasaba el pasado sábado, aquel día que estuve "borde" con ella y sin ganas de dirigirle la palabra. Cuando le dije que "ya lo entendería algún día" estoy prácticamente seguro de que sabía a lo que me refería. Cambiamos los dos de conversación rápidamente, cada uno supongo que por sus intereses. Ahí quedó todo.

Buena relación, esto no cambia ni a mejor ni a peor. No me conviene para nada, y lo sé. Pero de momento el corazón le está ganando la batalla a mi cabeza.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Un día igual de diferente...

Febrero 2012

Una semana más, recorría ese camino, el cual podía hacer con los ojos cerrados, para recoger a X. Esta vez, tocaba ir a mi casa. Recorrimos un poco el pueblo para hacer tiempo antes de llegar a nuestro destino. Habían pasado 8 días desde que la vi por última vez, pero para mí fueron como meses. 

Una vez abierta la puerta, me dispuse a enseñarle todas las habitaciones. Acabamos en la mía, medio-tumbados en la cama hablando y riéndonos con algunos de mis extraños libros. La tarde-noche marchaba tal y como me esperaba. El hambre apretaba, así que estuvimos en la cocina merendando. La "Nutella" iba a ser la protagonista gracias a la afición por el chocolate de X. 

A excepción de las últimas semanas, no hacía falta que se marchase tan pronto a su casa ya que no tenía tareas pendientes por hacer, así que tuvimos tiempo para estar cómodos, jugar con los dardos, e incluso apostarnos cualquier cosa para ver quién era el primero en acertar en el centro de la diana. Sin haber jugado antes, ganó la  apuesta, aunque tenemos pendiente con el qué castigarme.

Como buen caballero, la acompañé ya caída la noche hacia su portal, y volví solo, con el aire frío golpeándome los ojos que se descubrían por encima de mi bufanda. 

lunes, 6 de febrero de 2012

El pasado y el presente

Aprovechar el tiempo. Es lo que a partir del pasado miércoles llevo haciendo. Estos más de 25 días libres me deben servir para hacer cosas que antes no pude hacer, y es por eso que voy consumiendo el tiempo frente al libro de la autoescuela, con mis amigos, comprando cosas que necesito o realizando proyectos que tengo entre manos. 

Mi relación de amistad con X continúa tan bien como estas semanas atrás. Es curioso cómo pasa el tiempo... Al principio de conocernos nos contábamos absolutamente todo, y en esa época ya pensaba que tenía mucha confianza con ella. Me equivocaba por completo. Ahora noto que a día de hoy no se parece lo más mínimo el pasado con el presente, y todo a mejor. Actualmente todo lo que tengo que decirle se lo digo sin ningún problema. Como dicen algunos, la confianza da "asco", pero es cierto, sabemos los dos cómo reaccionamos a todo y ya no nos parece nada ofensivo, más bien divertido.

Este miércoles ella viene por primera vez a mi casa. Ya que la semana pasada fui yo a la suya, he creído conveniente que ella pudiese visitar la mía y, de paso, le enseño mi nueva habitación (no es una indirecta). Estoy absolutamente seguro que todo irá bien y, como cada semana, será mi mejor día de los siete. Hace poco más de dos meses, a pesar de seguir hablándonos por redes sociales a cada hora, únicamente la veía cada 2 o 3 semanas, y podía aguantar. ¿Ahora? Incluso viéndola cada semana, la echo de menos. Es una sensación de necesidad en mi vida y, desgraciadamente para mí, no disminuye, sino todo el contrario, aumenta.

Espero que con mis distracciones pueda seguir viviendo cada minuto con la mente en otro lugar para ocupar el vacío que me deja esta "personita".

miércoles, 1 de febrero de 2012

Una habitación para dos

Febrero 2012

Las gotas caían tímidamente en la calle. Fue acrecentando la fuerza con la que caían a medida que me acercaba a mi destino. Yo caminaba a paso ligero con la compañía de mi paraguas, aunque en pocos instantes iba a ver una invitada. Como no, X me esperaba junto al suyo cerca del punto de encuentro. Tras saludarnos, se lo guardó, me cogió del brazo, y comenzamos a caminar bajo mi paraguas. 

El frío siberiano y la manta de agua-nieve que caía sobre nosotros nos hicieron replantear qué íbamos a hacer. Antes de todo, compramos algo para llevarnos a la boca. Cada paso que dábamos significaba la vuelta al punto de partida, su portal. Minutos más tarde, llegamos mojados a pesar de nuestro intento de cobertura. Me invitó a subir a su casa por primera vez, y acepté. Arriba nos esperaba su precioso gato, con el que nos metimos dentro de su habitación con la puerta cerrada. No había nadie más.

Estuvimos hablando y riéndonos continuamente. Ella empezó a enseñarme todo lo de su habitación, tanto lo más general hasta el más pequeño detalle. Pese a todo, el centro de atención era su pequeño gato, quien me había cogido cariño y jugábamos mientras estábamos ella y yo sentados en la cama. La radio sonaba de fondo... Recuerdo que era Queen y uno de sus famosos temas. Prácticamente 2 horas juntos, conversando sobre cualquier cosa y con el ordenador portátil acomodados los dos sobre su cama. Cada sonrisa suya me llegaba como un haz de felicidad. 

Ya era tarde, el gato dormía en su rincón y el hambre de la cena apareció. Afuera me esperaba un camino de 10 minutos a pie con un viento gélido, pero esas horas junto a ella refugiados en su acogedora habitación me servía de alivio.

miércoles, 25 de enero de 2012

Paso tras paso...

Enero 2012

La noche, como todas estas últimas noches, era fría. X y yo caminábamos a través de las calles aparentemente desiertas. Al menos en mi interior esa era la única sensación que tenía, las personas de mi alrededor las obviaba como si fueran un mero decorado. Con una bolsa de golosinas recién comprada, anduvimos sin rumbo alguno hacia lo desconocido, únicamente las farolas iluminaban el camino.

Un termómetro marcaba 7 ºC, aunque la sensación térmica era mucho más baja. Decidimos, mientras conversábamos sobre diferentes temas, tomar una dirección entre un parque oscuro, en el cual los únicos signos de vida los protagonizaban los pájaros y algún que otro deportista que pasaba corriendo a lo lejos. Debajo de capas y capas de prendas de ropa, ella y yo seguíamos nuestra andanza por territorio desconocido, pero a la vez especial. La luna nos recibía a cada uno de los lugares que íbamos pasando. Decidimos volver ya que era tarde. 

Los momentos junto a ella me llenan por dentro y siento que es una pieza de mí que si se desmonta, caeré sin poder evitarlo. La despedí como siempre, en el portal de su casa. Cinco minutos más tarde, la echaba de menos. Veía a parejas por la calle agarrados de la mano, por las cuales fluyen todos sus sentimientos... Siento envidia y desearía que pronto me llegue mi turno, y poder compartirlo en este rincón. Mi Blog.

miércoles, 18 de enero de 2012

El amor es "ciego"

Enero 2012

Las apuestas, apuestan son, así que tocó cumplirlo. X y yo, mientras una pequeña disputa por a ver quién acertaba una fecha concreta, nos quisimos apostar algo para que lo cumpliera quien no tuviese razón. Gracias a mi BlackBerry, salimos de dudas y acerté. No quise ser malo y le dije que pensara algún castigo para cumplir por fallar. Ella, hilando temas anteriores que habíamos hablado, me propuso que iría a ciegas (ojos cerrados) durante un rato por la calle. Por supuesto, acepté.

Me agarró fuerte del brazo como si le fuera la vida en ello y, sin poder ver ella, comenzamos a andar. La escena debo reconocer que era un tanto extraña pero romántica a la vez. En cierto modo era una prueba de confianza y lo superó con creces. Juntos fuimos calle arriba, abajo, izquierda y derecha, mientras el frío y la noche seguían presente en nuestro camino. Estábamos bien arropados, entre risas y demás. Estuvo cerca de 40 minutos sin abrir los ojos, sin soltarme y sin ningún gesto de vergüenza por lo que hacía sino todo lo contrario, alegre y sonriendo. 

No sé exactamente qué sentí en esa situación. Realmente parecíamos una pareja, además que mis amigos y gente que nos conocen opinan lo mismo, pero yo desgraciadamente siempre debo rectificarlos al ver que, en realidad, el lazo que nos une a X y a mi es de una amistad.

lunes, 16 de enero de 2012

Un rayo de felicidad más

Después de estar toda la semana sin ver a nadie, quise empezar la semana con buen pie, además de que echaba de menos de estar con ciertas personas, especialmente una. Ese mismo día, una amiga me dijo de quedar para ir a ver un partido al campo municipal del pueblo. Estuve con gente que apenas conocía, pero que poco a poco me dieron confianza y acabé la tarde con una sonrisa.

Apenas unas horas más tarde, a la mañana del día siguiente, se suponía que tenía que ir a la Universidad, pero decidí no ir porque especialmente ese día no habría gran cosa. En cambio, sí que fui con otra buena amiga mía a ver unas presentaciones de investigación que su instituto hacía. Estuvo realmente entretenido y luego pudimos estar un buen rato juntos, además de que continué conociendo a más personas agradables. En esos momentos te das cuenta de la cantidad de personas que valen la pena cerca tuyo, y por desgracia, muchas no las conoces.

Y para acabar, al día siguiente, quedé con X. No puedo aguantar decir que, a pesar de que finalmente quedamos como buenísimos amigos, siento mucho por ella, e incluso aquellos sentimientos que en su tiempo no existían. No puedo describir lo feliz que me siento a su lado, con nuestras charlas largas y tonterías que hacen sacarnos una sonrisa a los dos. Una mirada suya ese día me hizo pensar que realmente la quiero para toda mi vida. No tengo opción, únicamente podemos ser los amigos inseparables, pero al fin y al cabo, amigos. Yo seguiré aguantando, porque la quiero y porque me importa.

Tres pequeños rayos de felicidad que me hacen ser el chico más feliz de posiblemente las últimas semanas, gracias a los amigos y amigas que tengo, pero sobretodo a "ella". 

miércoles, 11 de enero de 2012

Dulces tardes

Enero 2012

Ya es prácticamente habitual el quedar con X y acabar en la cola de la pastelería esperando el turno para comprar. Detrás de aquellos transparentes cristales se encontraba la merienda que nos íbamos a llevar a la boca esa tarde, aunque no iba a ser la última. 

El capricho del día era un "Donut" de chocolate. No servía otra cosa, únicamente su mente se enfocaba a aquel tipo de pasta. Como buen caballero, no tuve más remedio que estar junto a ella para un lado y para otro. Debido a que en algunas no había, otras estaban cerradas, las posibles tiendas iban descartándose. Incluso en una, después de entrar los dos a preguntar y que no hubiese, X encontró a su madre y tuve tiempo para respirar tranquilo después de tanto trasiego, pero a la vez incómodo por la situación. 

Sin tiempo a la espera, proseguimos el camino hasta llegar a un lugar donde, al fin, conseguimos nuestro objetivo. Digo nuestro porque tuve que pagar yo, ya que ella se dio cuenta que no llevaba dinero encima, pero en ningún momento me apetecía probar ninguno de aquellos "donuts" de chocolate, y menos si tenía que quitarme los guantes para poder comerlos. Era una tarde-noche fría y, en esta época de año en España, aún más, ya que el Sol se despedía de nosotros sobre las 5 de la tarde. 

Sin embargo, yo me encontraba feliz. Los dos teníamos cuerda para rato para poder hablar y pasar una buena tarde juntos. Además, era el día de su cumpleaños y preferí invitarla de todos modos, aunque ya tuviese sus merecidos regalos y una carta escrita a mano por mí.



jueves, 15 de diciembre de 2011

Vidas paralelas que se cruzan

Hablando con una amiga que hace relativamente poco que la conozco, me he dado cuenta que existen muchas vidas paralelas a la tuya y que en cierto momento se cruzan. Suena un tanto ambiguo, pero subjetivamente tiene sentido.

Ella y yo nos conocimos a raíz de nuestros primos segundos indirectamente. Yo la agregué por Facebook, sabiendo que era prima de X. Empezamos a hablar y me contó que era muy amiga de mi primo. En ese momento, sentí que la vida a veces es muy caprichosa y puede darse coincidencias de lo más curiosas. A partir de ese momento, iniciamos una buena amistad. Yo le contaba todo, al igual que ella a mi, y nos demostramos que podíamos confiar el uno al otro. Todo esto sucedió no hace más de un mes.

Un cierto día, ella me saludó y, de repente, con un tono de curiosidad, me preguntó si por casualidad X y yo teníamos algo más que una amistad. Como no, le conté toda la historia desde un inicio. Se quedó perpleja pero asombrada de lo valiente que fui y esperanzadora porque todo me fuera bien con X. Seguidamente yo le pregunté también lo mismo, pero este caso, con mi primo, ya que vi comentarios entre ellos muy afectivos y cariñosos. Efectivamente, tenía razón yo también. Vivíamos exactamente la misma situación, incluso desgraciadamente tuvo la misma mala suerte que yo, ya que sabía que mi primo sólo quería amistad con ella.

Actualmente, estas dos vidas que llevamos paralelas siguen cruzadas entre nosotros por lazos genealógicos. A la espera de resultados, nos apoyamos e intentamos ayudarnos mutuamente para conseguir que "ciertas personas" abran los ojos y lleguen a ver lo que realmente tienen a su lado.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Punto y final, o eso creía

(Entrada anterior que va relacionada)

Agosto iba acabando y mis sentimientos aumentaban a pasos de gigante. Mi corazón ya no podía con tanta "presión" por parte de mis amigos, pero sobretodo la que yo me impartía a mí mismo. El espacio era nulo en mi interior, y era hora de echarle valor y decírselo.

Un día quedé con ella para dar una vuelta por un lugar donde no habíamos ido aún. Toda la tarde hablando y como siempre, cómodo y feliz a su lado. Hubieron ciertos momentos en los que me contuve a decírselo por ciertos comentarios que salían de sus preciosos labios que me incitaban a soltarlo. En mi mente me vinieron momentos junto a ella, y personas que me habían estado apoyando y dando ánimos. Sin ir más lejos, la persona que sabía con todo detalle lo que iba a ocurrir esa tarde-noche era mi amigo Álex. Volviendo al tema anterior, la quedada fue de lo más divertida, amena y con mucho cariño por parte de los dos. Incluso llegué a toparme con mi hermana, la cual se quedó sorprendida al verme con una chica tan guapa que no conocía, pero no me importó lo más mínimo (extraño en mí).

Se acercaban las 21.00 y la Luna asomaba entre las dispersas nubes que aún se sostenían en el cielo. De vuelta a su casa, como es lógico, los nervios por mi parte iban en aumento. El camino de vuelta fue de unos 20 minutos, pero al llegar a su barrio, decidimos quedarnos sentados en un banco. La calle estaba desierta, era como si los vecinos hubieran desaparecido para dejar paso a un escenario típico de un corto cinematográfico.

La conversación era de lo más fluida, pero yo sabía que en pocos minutos se iba a marchar porque tenía que cenar. Yo mismo decidí que se fuese porque me sabía mal por si estaban esperando sus padres. Pero ese era el momento de decírselo. Al levantarnos del banco, le dije: "X, te acuerdas de lo que te dije hace 2 semana de que pasara lo que pasara, quería seguir estando como estamos ahora de bien?". Ella, respondió un "Sí" tímido, y proseguí: "Debo decirte que siento algo más por ti, me gustas mucho y te quiero". 

X, a partir de ese instante, fijó sus ojos en los míos sin parpadear. No se lo creía. Su cara era un rostro de los más bonitos que he visto nunca, a pesar de la respuesta que me iba a dar. Con ojos bañados en alguna que otra lágrima, me dijo: "Lo siento, sabes que amigos vamos a serlo siempre, voy a estar siempre a tu lado". Eso era un "No", pero realmente en ese momento no me importó. Después de varios abrazos y una conversación donde ya le acabé diciendo todo lo que sentía y demás, nos despedimos.

En ese preciso instante, me sentía muy contento por superarme a mí mismo, porque nunca creí lo que llegaría a hacer, y me sentía orgulloso. Además, me quité un gran peso de encima. Todo esto prosiguió hasta las 4 de la madrugada, por la noche, mientras hablaba con Álex y le explicaba todo. Ahí me di cuenta que X no iba a ser mía, y que iba en serio. Empecé a llorar y llorar. Cada lágrima mía era un pequeño recuerdo que tenía de ella, yo quería estar junto a ella.

Ya han pasado 3 meses y sigo sin olvidar a X. No puedo por más que lo intento. A pesar de todo, en mi corazón seguirá habiendo esa esperanza de que algún día la vida me sonría de nuevo para poder estar con la persona que amo.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

El paso de los días de ese verano

(Entrada anterior que va relacionada)

Después de aquel momento tan especial a su lado, ya sólo me quedaba disfrutar de una felicidad que hace mucho tiempo que no conseguía tener. Recuerdo que, a partir de ese día, empecé a sentir un cúmulo de emociones positivas cada vez que la veía. Ya nada iba a cambiar la dinámica de nuestra gran relación (de amistad) hasta prácticamente la conclusión de las vacaciones. 

Momentos como el ir mi grupo de amigos, yo, X y su mejor amiga a Port Aventura para pasar un día mágico. Sentir su aliento tan cerca, aunque resistiéndome a hacer lo prohibido, aguantándome las ganas de decirle todo lo que tenía en mi interior y que a gritos me pedía que lo soltase, por miedo al rechazo, a causa del poco tiempo que llevábamos conociéndonos.

También increíbles momentos durante la noche cuando decidimos tomar un baño después de cenar en la piscina de un amigo. Luego recordábamos la sensación de frío en plenos verano caluroso, y nos refugiábamos como podíamos en un parque cerca de casa de X con las toallas medio-mojadas. Parecía como si el viento pretendiese algo: cuando yo tranquilamente me estiraba en la parte más baja de un tobogán, y X estaba sentada en el suelo (como su mejor amiga y mis dos amigos), incómoda por esa sensación de frío, agarró una toalla y se colocó casi sentada mis piernas, echando la cabeza hacia atrás y apoyando su cuerpo sobre el mío. Los dos tapados con la toalla, me sentí muy a gusto. Intenté abrigarla lo mejor posible y así estuvimos hasta las 5 de la mañana, hora en la que todos nos fuimos a nuestras respectivas casas.

Así hasta un sinfín de días que pasé a su lado, hasta bien acabado Agosto. Si tuviese que describir todos y cada uno de los días, se me acabarían los adjetivos para plasmar lo que sentí.


miércoles, 2 de noviembre de 2011

El inicio en una despedida

(Entrada anterior que va relacionada)

No sólo hablamos en persona, sino que, al despedirnos, no perdimos en ningún momento el contacto. Facebook era nuestra vía de comunicación. Cada día que hablaba con ella, me sacaba una sonrisa de oreja a oreja, de aquellas que únicamente aparecen frente a esa persona que hacía latir tu corazón más rápido.

En esos momentos, yo ya acababa el instituto y me disponía a hacer la Selectividad. Posiblemente en esa situación en la que sólo pensaba en X no era la más idónea para adentrarte en unas pruebas para la universidad realmente importantes. Una vez llegaron esos días, ella me daba ánimos y me deseaba suerte para el examen. Aquellas noches las pasaba hablando con ella, en vez de estudiar para los exámenes que tenía el día siguiente. Inconsciente de mí, me la jugaba, pero finalmente no tuvo repercusión alguna en mis notas finales. Después de eso, mi vida estudiantil acabó en ese mismo instante (hasta el inicio de la Universidad el 26 de Septiembre). Sólo me centraba en X, era lo único que me importaba, mas ella no había acabado aún las clases. 

Casualmente, fui invitado por la querida amiga de mi amigo (a la que le debo todo por darme la oportunidad de conocer a X) a la fiesta de despedida que tenían en su instituto de 4º ESO. Por supuesto, ese día X también iba a estar en esa fecha marcada. 

Al llegar el día, bien vestido, cual invitado a una cena de Hollywood, me dirigí con mi mejor amigo cerca de la playa del pueblo de al lado bien entrada la noche. Ahí se daban cita muchísimas personas que no conocía procedentes de los cursos de sus institutos, pero mis ojos únicamente buscaban a una persona. Cuando cruzamos miradas, ella me llamó con un simple gesto de mano y yo, obediente, me acerqué a hablar con ella.

Estuvimos hablando como si nos conociéramos de toda la vida, y empezó a presentarme a compañeros suyos. Bien es cierto que ciertas bebidas que tomé previamente me hicieron "soltarme" y perder la poca vergüenza que conservaba en mi persona. 

Terminamos la fiesta de despedida perfectamente bien y con la sensación de que no iba a ser la última vez que la vería en persona, sino todo lo contrario.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Pese a la distancia...

Ayer, al irme a dormir, empecé a pensar en todo lo que había vivido ese último año. Sin duda, hubo un cambio importante. Me refiero a que he podido conocer a más personas, visitar sitios nuevos, realizar todo tipo de cosas que nunca hice anteriormente y tener nuevas amistades. Sobre todo esto último. He podido disfrutar con mis amigos de toda la vida y también con nuevas personas que ya son muy importantes en mi vida, y he podido  estar con ellos en persona siempre que he querido. Menos con un amigo: Álex. Él vive en Granada y yo en Barcelona, y nunca hemos podido quedar. La única vía que nos une es Internet. 

A este gran amigo lo conocí gracias a un foro de videojuegos. Tanto él como yo somos grandes admiradores del mundo del motor, y ese fue el vínculo que nos unió en esta amistad, el cual todavía permanece (y espero que para siempre). Nosotros empezamos a conocernos gracias a un torneo que jamás se realizó pero que, sin embargo, nos ayudó para poder estar en contacto. De ese modo, y con nuestro gran clan KART que nos identifica perfectamente (clan al que sólo nosotros dos pertenecemos), nos quedamos un poco distantes hasta pasar unos cuantos meses. 

Al cabo de un cierto tiempo, recibí un mensaje de él para incorporarnos en otro torneo que tampoco se llegó a realizar, pero que definitivamente nos ha servido para tener la gran amistad que tenemos. KART resurgió de sus cenizas. Todo esto ocurrió a principios de este verano (o quizás algunas semanas después de su inicio). A partir de ahí, vía Tuenti (o Facebook), hemos podido comunicarnos entre nosotros. Como él mismo afirma...

Hemos llorado, hemos reído, hemos jugado, hemos pasado sueño, nos hemos dado consejos mutuamente, nos hemos ayudado, nos hemos sincerado en todos los aspectos de la vida. Quién me iba a decir a mí que una persona que vive a tantísimos kilómetros y que no la he podido ver ni una sola vez, le contaría y sabría mi vida prácticamente desde mis inicios racionales hasta hoy día.

Ha habido momentos en que yo echaba de menos tener una charla de las nuestras porque necesitaba a alguien que me comprendiera. Podéis pensar que para eso tengo los amigos de aquí, pero estos amigos, a pesar de ser unas personas importantísimas en mi vida, no tienen porqué ser igual que yo, pensar lo mismo, compartir aficiones... En cambio, Álex es una mera réplica mía, retrasada 2 años y fecundada por otra mujer. 

Estoy segurísimo que el día que nos veamos por primera vez, nos daremos cuenta que todo esto no ha sido simplemente un día a día frente a una pantalla tecleando letras, sino la creación de una grandísima amistad que perdurará a pesar de la distáncia.

Espero que en menos de un año podamos quedar en un gran lugar que me trae grandes recuerdos (En próximas entradas entenderéis porqué) como es el parque de atracciones "Port Aventura" (Tarragona). 

Gracias por comprenderme en todos los momentos difíciles que he tenido, y en los mejores momentos. Puedes estar orgulloso de ser la única persona que sabe todos los detalles de la historia que a día de hoy mueve este blog por lo general, la historia de X.

Eres un crack, no cambies nunca!


miércoles, 19 de octubre de 2011

Una amistad de "Champions"

Cuando me levanté aquel día 28 de mayo de 2011... Ya ha llovido desde entonces, pero estos casi 5 meses, no han podido enturbiar ese recuerdo, ese día en el que cambió todo en mi interior. 

Todo sucedía con normalidad, absolutamente todo. Tenía planeado quedar con mis amigos y amigas para ver un gran partido. Nada más y nada menos que la final de la "Champions League". En mi pueblo instalaron una pantalla gigante en una de sus parques con motivo de ver en directo grandes acontecimientos televisivos, como fue la final del Mundial. Por este motivo, decidimos verlo allí.

El ambiente que se respiraba era apasionante. Todo el mundo volcado con el fútbol y con el Barcelona (yo incluido). Una vez iniciado el partido, la tensión y los nervios afloraban entre la multitud. La euforia con el primer gol hizo temblar todo el parque, y el griterío se intensificaba al son de los cánticos. En esta situación llegó el descanso en Wembley, al igual que llegó la hora de despedirme de mi vida pasada, llena de malos momentos y sufrimientos continuos, para dar paso a un tren que se acercaba sigilosamente a la luz de la luna. Ese tren tenía un nombre: X. 

Ya caída la noche en mi pueblo, la mejor amiga de un amigo mío pronunció mi nombre con una sonrisilla en la boca, y me acerqué para ver qué quería. Su pregunta, señalando con el dedo, fue: qué te parece la chica rubia de allí? Mi respuesta fue rápida: No está mal, me parece muy guapa. En ese instante realmente no la vi del todo bien. Quizás fuera a causa del nerviosismo interno por la simple razón por la cual estaba yo ese momento en ese mismo parque.

Al final del partido, le pregunté cuál era el nombre de la chica. Una vez dicho esto, me dispuse a hablarle a esa chica rubia tan guapa. Tan solo necesité un saludo suyo para darme cuenta que mi vida cambiaría con ella. A partir de ahí, empezamos la conversación... 


jueves, 13 de octubre de 2011

Como el primer día...

Así es como me siento yo estos últimos días. Esa sensación, ese cosquilleo cuando hablas con esa persona de nuevo después de esos cuatro intensos meses, en los que ha ocurrido de todo.

Durante este tiempo he sentido prácticamente todo lo que una persona puede sentir hacia otra: simpatía, alegría, afecto, cariño y amor, y a la vez que decepción, frustración y tristeza. También he de decir que he aprendido mucho en este periodo y me he encontrado con mi verdadero "yo", superando mis miedos y demás barreras psicológicas que me impedían decir un simple "te quiero" o declararme.

Pero eso pasó a segundo plano cuando, aunque no hayas sido correspondido y sigas como siempre, de un día para otro pases del cielo al infierno. Y para mí, ese infierno era perder el contacto con esa persona. Ese miedo constante a no poder estar a su lado, llegó. Y todo esto se alargó hasta casi cuatro semanas.

Aunque nuestra relación llegó a ser más que una simple amistad, no pude llegar a tenerla como pareja, y a pesar de todo, mis recuerdos veían luz cada día, y por consiguiente, extrañaba aún más todos aquellos bonitos momentos vividos con ella. Pensé que, de los dos, era el único que llegaba a sentir tristeza por ello, pero me equivocaba.

Tuvo que pasar un hecho este sábado pasado (no especialmente bueno, sino todo lo contrario) para que tomáramos contacto de nuevo preguntándole sobre su estado de salud. Ahí nos dimos cuenta lo mucho que nos necesitábamos el uno al otro. 

Doy gracias a aquellos pequeños detalles que han hecho posible reescribir mi guión para volver a estar con una de las personas más importantes de mi vida actualmente. Lo que desconozco es... ¿Qué hubiera pasado si no hubiera ocurrido nada este sábado?